"Hola a todos todas" es el título de las cartas (de las de antes) que mandaba desde Costa Rica, adónde emigré en 2003, y que iban dirigidas a todos y a todas. Desde entonces he vivido en Ecuador, México y Mozambique y actualmente vivo en Kenia, desde donde escribo y cuelgo fotos a modo de ampliación de memoria. Disfruta, lee y comenta... o no. Besos y abrazos a todas todos.
24 septiembre 2006
El Albergue Español
Para bien o para mal, que de ambas hay, soy de Madrid desde que nací.
Desde pequeño he pasado todos los veranos (de los de antes, de tres meses) en Euskadi y cuando comencé a viajar, lo hice por toda España (independientemente de si todo el mundo considera "España" los lugares que yo he visitado), que creo que conozco razonablemente bien.
Además he vivido en Cantalojas, un pequeño pueblo de Guadalajara, un año; tres meses en el Pantanal boliviano, tres años en una Reserva Natural perdida del Caribe costarricense, tres meses en las islas Galápagos de Ecuador, y estoy a punto de comenzar una nueva etapa en Baja California, México.
Por otro lado he viajado bastante por América (del Norte, del Sur y del Centro) y Europa y conozco algo de Marruecos.
Mi idioma materno, y paterno, es el español (y pongo español y no castellano y el por qué, es de lo que va esta entrada) y hablo un poco de inglés (bueno lo suficiente para poder trabajar con estadounidenses, pero no como para ver una película sin subtítulos).
Resultado:
El hecho de haber vivido en distintos países y realidades (hay más diferencias entre Madrid y Cantalojas, que entre Madrid y San José) y haber viajado, digamos que bastante, me ha abierto la mente, que no quiere decir que sea abierto si no que, soy más abierto de mente por eso.
Todo esto ha hecho que aprenda que lo importante de un idioma es su capacidad como vehículo de comunicación, independientemente de lo bien o lo mal que lo hables. Cuando en el colegio te quitan puntos por no conjugar perfectamente en inglés, francés o el idioma que sea, es ridículo, teniendo en cuenta que probablemente aunque lo conjugues perfectamente eres absolutamente incapaz de hablarlo correctamente; pero la primera vez que usas ese idioma, que no es el tuyo, te das cuenta que lo hablas fatal, pero que a pesar de eso te entiendes con la gente.
Es lo mismo que lo siguiente: Tu pedues leer etso a pesar de etsar copmtelematne mal etsrico. Te costará más o menos, pero al final lo entiendes.
Y esto es lo importante del lenguaje, lo hablarás mal o bien, pero te sirve para entenderte, para comunicarte con otras personas, estrechando lazos, intercambiando experiencias, desarrollándote personalmente... el lenguaje debe tender puentes y nunca levantar barreras.
Y a lo que viene:
Ayer vi una felícula francesa llamada "L'Auberge Espagnole" sobre un grupo de universitarios europeos que pasan un año en Barcelona de "Erasmus". En un mismo piso conviven seis o siete nacionalidades y por encima de nacionalismos estúpidos, todos se entienden en un sólo idioma, el inglés. En un momento dado, un grupo de estos estudiantes europeos se queja en la universidad porque las clases son en catalán.
Una vez que nos dejamos de tonterias, vemos el inglés como un idioma con el que comunicarse con personas de todo el mundo, no como el "idioma del imperio opresor" y, aunque preferiría que fuera el español porque lo hablo mucho mejor, es una suerte hablar inglés y poder ir a casi cualquier sitio del mundo y entenderte con la gente a modo de idioma común universal. Además el inglés es el idioma científico del mundo, lo que facilita, estimula y hace avanzar la ciencia mucho más que si no hubiera en este terreno un idioma dominante. En este sentido es curioso comprobar en casi cualquier base de datos de bibliografía científica de Cataluña, cómo puedes buscar artículos en catalán y en inglés, pero cuando lo intentas hacer en español, casualmente nunca funciona.
Si te vas de Erasmus a Finlandia, Dinamarca, Holanda, Suecia... con idiomas minoritarios hablados exclusivamente por los locales, las clases son en inglés y no en finés, danés, holandés o sueco. ¿Están los finlandeses, daneses, holandeses, o suecos traicionando su lengua y su cultura? ¿La están perdiendo?No, están tratando de comunicarse.
Cuando un europeo viene de Erasmus a España (lo que todo el mundo, salvo España, considera España), además de venir a completar sus estudios y tener una experiencia inolvidable, viene a aprender una de las lenguas más ampliamente distribuidas en el mundo, y la segunda en importancia después del inglés, ¡el español!
Lo que hoy día pasa en Cataluña con el catalán (y aquí levantaré suspicacias, pero me da igual, ya sabes, es lo que pone en mi perfil) me parece de un provincianismo patético, de una cortedad de miras digna más de Cantalojas (a la sazón un pueblo de apenas 100 habitantes, la mayoría de más de 70 años) que de la Barcelona cosmopolita que pretende ser, de un complejo de inferioridad de psicoanalista argentino y, lo más grave, de una triste ausencia de querer comunicarse con los demás, entendiendo "los demás" aquéllos que no hablan catalán.
Muchos habrán que no coincidan conmigo, afortunadamente, y muchos dirán que es parte de la idiosincrasia española, pero en esa misma película, decía el personaje de una belga valona que cuando en su país va a la parte flamenca se ha de pasar por francesa para que la hablen en francés ya que de lo contrario sólo la hablan en flamenco. Así como me contaron que un dicho sueco dice que, en Suecia, "la envidia es el deporte nacional"
No tenemos tanta idiosincrasia, ni somos tan especiales como nos creemos, ni "Spain is different", sino más bien "en todas partes cuecen habas".
La cultura catalana y el idioma catalán, así como la vasca, la gallega, la castellana, la inuit, la malaya o la bosquimana, son patrimonio de la humanidad y debemos hacer lo posible para conservarla, pero sin levantar barreras que nos dividan, sino puentes que nos unan.
Espero comentarios que me permitan seguir abriendo mi mente y entender mejor por qué se usan los idiomas para crear barreras y no para lo que son:
COMUNICARSE.
19 septiembre 2006
De linces, carreteras, cánones y demás
Resumiendo la polémica de esta carretera diremos que el anterior Presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón desistió de construir la carretera ante el informe del CSIC (no publicado, ni colgado pero muy citado), pero la actual poseedora de ese cargo, Esperanza Aguirre, (que paradójicamente lleva el mismo nombre que una de las primeras hembras de lince que se incorporó al programa de cría en cuatividad de lince ibérico) ha ninguneado ese informe, entre otros, y ha comenzado su construcción, tras la controversia de sí hay lince, no hay lince y finalmente sí era lince.
Para zanjar la cuestión han comenzado las obras arrancando los árboles que no se iban a arrancar y Esperanza ha dicho que "el lince ibérico puede darse por extinguido en la zona suroeste de la Comunidad de Madrid", que a mi me suena a algo así como "puedes darte por muerto", que no implica que estás muerto... ¡pero lo vas a estar en breve!, pues eso, el lince no está extinguido... ¡pero lo va a estar en breve!
La justificación de seguridad vial se desmonta si vemos las estadísticas de la DGT, donde se ve que hay carreteras desdobladas (la de Colmenar Viejo) con un mayor índice de siniestrabilidad que la que nos ocupa. Obviamente el transfondo de este desdoblamiento es la especualación urbanística y van...
De todos modos hay una cosa que no me ha gustado sobre cómo se ha llevado en este tema.
Según la Directiva de Hábitats no es necesario que haya una especie en peligro de extinción para estar obligados a conservar su hábitat, por si en un futuro se podieera reintroducir en el susodicho hábitat. Pero claro, Esperanza dice que no tiene porqué cumplir con las leyes europeas, y con esas ya... hay poco que hacer.
Si es obligatorio la simple conservación de los hábitats, la polémica sobre la presencia/ausencia de lince carece de sentido y quizá se debía haber incidido más en el cumplimiento de la normativa europea.
Otra cosa, completamente distinta, pero que me molesta, es el tema del canon que nos han impuesto por usar Cds, DVDs y demás formatos, para guardar tus documentos y tus fotos, que supuestamente irá para las sociedades de autores. Pero, y aquí me surge una duda, como autor de mis fotos y de mis documentos, ¿a quién he de pedir mis derechos de autor correspondientes?
Como no me queda claro, he firmado aquí en contra de ese canon.
17 septiembre 2006
¡Vivan los anfibios cabrones!
Ante tal despropósito, y con una vena más patriotera que patriota, refuté las acusaciones con datos contrastados y firmé la réplica con un muy mejicano (aprovechando que me voy para ese país en breve) ¡Viva España Cabrones!
Siempre he deseado que los españoles fuéramos tan chovinistas como los franceses, que tuviéramos tan claro que nuestras cosas son las mejores, pero sabiendo valorar las de los demás, y con ese convencimiento, un tanto chovinista pero tratando de no llegar a la arrogancia, me manejo por el mundo.
La idea primegenia para esta entrada era hacer una réplica más trabajada y documentada que la que hice rápidamente por correo-e, pero antes de ponerme a escribir, me puse a leer, y encontré unas entradas cualesquiera en unas bitácoras cualesquiera (gracias Carlos y Perico) que me recordaban las cosas que realmente me importan y que poco tienen que ver con pueriles disputas más o menos nacionalistas, y más cuando yo siempre me he considerado Terrícola.
Durante los tres años que trabajé en Costa Rica tuve ocasión de aprender mucho sobre los anfibios y el problema de su declive generalizado (podéis consultar aquí, aquí o aquí y para un acercamiento más divulgativo y menos científico podéis visitar la página que la wikipedia dedica al asunto) y estuve en contacto con investigadores dedicados al declive de los anfibios, habiendo incluso colaborado con ellos.
Hay descritas casi 6000 especies de anfibios, aunque para la gente haya tres, a saber, rana, sapo y salamandra (para los más avispados que saben que la salamandra no es una lagartija viscosa y asquerosa).
Según la UICN hay un 12% de las aves clasificadas como amenazadas, un 20% de mamíferos, un 4% de los reptiles y otro tanto de los peces y un 31% de anfibios, sin embargo la gente sólo sabe de los problemas del oso panda, la ballena azul, el águila imperial y cosas similares (podéis consultar las escalofriantes estadísticas para este año recientemente publicadas por la UICN, aquí).
No está muy claro cuales son las causas últimas de las extinciones masivas de los anfibios, (algunas de las cuales se dan en espacios muy bien conservados como el famoso caso del sapo dorado de Monteverde en Costa Rica, lo que alarma aún más) aunque cada día se sabe más de la principal causa primera, el hongo quitridio, y todo apunta a que podríamos estar ante la primera señal de alarma de lo que se nos viene encima.
Mucha gente me pregunta porqué siguen siendo los anfibios, los animales que más me gustan. Obviamente en esa respuesta hay tanta subjetividad como en cualquier otra basada en los gustos. ¿Que por qué me gustan? No sé, pero te invito a que veas unas fotos que yo mismo saqué en mis años en Costa Rica y si siguen sin gustarte...es que no tienes remedio, pero el planeta que compartimos con ellos, todavía lo tiene.
Así que, y enlazando con la idea original de esta entrada:
12 septiembre 2006
No me gusta...otra vez
Desde luego se pueden comentar bastantes cosas de esto, desde que es algo recurrente como nos recuerda la, por muchos denostada, ONG Greenpeace, hasta que la preocupación mediática probablemente sea desmesurada y seguramente basada en conceptos a todas luces equivocados.
Pero claro, estos conceptos son casi imposibles de hacérselos comprender a los periodistas, colectivo éste con muy poca formación general y nula, o casi, formación ambiental, salvo los de la APIA, que en general escriben en revistas especializadas y no en los medios que habitualmente consultamos, por lo que no cuentan.
Cuando visité Asturias recientemente, traté de explicar a mis acompañantes (a los que considero más cultos e inteligentes que la media nacional y desde luego mucho más que los periodistas) que lo que básicamente se quemaba no eran bosques sino cultivos. A partir de ahí cada vez que veían un conjunto de árboles me preguntaban, no sin cierta sorna, si eso era bosque o cultivo y me percaté que si para ellos era difícil… para los periodistas… ¡imposible!
Pero, ¡oh! sorpresa, el otro día leí un suplemento publicado por "El Mundo" que se llama Natura (y que no está publicado en la red) y el titular de portada era:
Los expertos dicen que no arden bosques verdaderos sino cultivos forestales…
Y esto me lleva a un segundo capítulo de "no me gusta" en el ámbito exclusivo de mi profesión, que no profesión exclusiva.
No me gusta que los ingenieros (principalmente de montes y agrónomos, pero también de caminos, ¡qué paradoja!) puedan firmar estudios de impacto ambiental, y menos si son sobre sus impactantes proyectos.
No me gusta que la profesión de biólogo de campo sea la afición de muchos (escribe "voluntariado ambiental" en google y tendrás más de tres millones de entradas ¡sólo en español!) dispuestos a hacer el trabajo de los profesionales gratis.
¿Acaso dejaríamos que un aficionado al derecho que se ha tragado todas las series de abogados creadas y por crear, nos defendiese? ¿Viviríamos en un edificio diseñado por un arquitecto voluntario en sus ratos libres y construido por un albañil voluntario? o lo que es más obvio, ¿nos someteríamos a una operación quirúrgica dirigida por alguien sin más titulación que ser adicto a "Hospital Central" y "Urgencias"? Pues ¿porqué permitimos que trabajos de gran precisión y responsabilidad como anillar pollos de flamencos en la laguna de Fuente de Piedra (por poner uno entre mil millones de ejemplos) sean llevados a cabo por voluntarios?
La respuesta es muy simple, en el fondo el medio ambiente no le importa a (casi) nadie.
No me gusta que en el fondo el medio ambiente no le importe a (casi) nadie.
No me gusta que en el mundo empresarial se meta en el mismo saco (léase departamento) el medio ambiente, con la calidad y los riesgos laborales. Esto demuestra que tanto las ISO de calidad como los riesgos que puedan correr los trabajadores, en el fondo, importan lo mismo que el medio ambiente, (casi) nada.
No me gusta que en algunas comunidades autónomas para ser director de un Parque Natural has de ser ingeniero de montes, exclusivamente. ¿Pero qué saben ellos de la naturaleza? Lo único que saben es plantar pinos (que al fin y al cabo todos lo sabemos hacer).
No me gusta la utilización electoralista que hacen los políticos del medio ambiente, pero menos me gusta el hecho de que en realidad podrían no hacerlo y la gente ni se enteraría, porque como ya he dicho, el medio ambiente, en el fondo, no le importa a (casi) nadie.
Para terminar en positivo, me gusta demasiado la naturaleza como para permitir que esto siga ocurriendo, y será bien recibido cualquier "no me gusta" relacionado con esto para estar, al menos, mejor informados.
05 septiembre 2006
Fotos de Vacaciones Varias
Aquí van unas cuantas fotos comentadas de los distintos viajecitos que he hecho estos meses.
Desde el que próximamente será declarado como Parque Nacional de Monfragüe, ya se pide su desarrollo, sostenible ¡eso sí! aunque nadie sepa qué significa eso.

Y del Parque a Trujillo, tierra de conquistadores, o asesinos según quien y cómo, pero que también fue tierra conquistada. La vida te da sorpresas y la historia da muchas vueltas. Una vista de la Alcazaba de Trujillo
Otro de los viajes que hice fue a París a ver a Mónica y lo que me encontré fue esto que llaman la Torre Eiffel
Pero como ya he comentado lo que más me gustó de todo, fue el pateo por Pirineos, tanto por sus pueblos cuando llovía, como Ainsa y Escuaín, como viendo quebrantahuesos en el muladar de Escuaín y sobre todo en la cumbre de La Munia, pico de 3134 metros sobre el nivel del mar, en cuya cima aparecemos Álvaro, Jesús y yo.
04 septiembre 2006
No me gusta
Llevo un fin de semana bastante duro, y de las últimas cinco noches , en tres he dormido menos de tres horas, así que hoy me he levantado... un poco como véis.
Me gusta lo que Jose ha puesto en su bitácora de cosas que no le gustan, probablemente estas cosas te acercan más a las personas con las que compartes "no gustos", de lo que te acercan las cosas que te gustan con las personas que compartes "gustos".
Así que hago mi propia lista con miedo a que, como siempre, se me vaya la olla.
Y empiezo:
No me gusta la sociedad occidental donde la prioridad de tu vida es tener un coche potente (quizá para paliar impotencias) e hipotecarte de por vida.
No me gusta la construcción, que gobierna nuestro país.
No me gustan los campos del golf ni las pistas de esquí que destruyen las mejores zonas de montaña y playa.
No me gusta, como a Jose, la abstinencia sexual, que ultimamente practico bastante, ni las religiones, que todo lo envenenan (¿se estará convirtiendo el PP en una religión?), ni, por supuesto, la disciplina militar ni todo lo militar.
No me gusta que me tilden de demagogo para cerrar un tema incómodo y justificar nuestra sociedad. La demagogia existe, y es la forma con la que los que nos expresamos mal, denunciamos lo que está mal en el mundo. Pero expresarse mal no es un problema mundial, si acaso educacional.
No me gusta (y aquí va un poquito de "vuestra demagogia") que una vaca europea valga más que un africano.
No me gusta que se confunda industria con arte, cine con estrenos "hollywoodenses" ni música con "los cuarenta principales". Si quieres vender una cosa véndela, pero no me digas que, por ejemplo, Alex Ubago es música o que "Misión Imposible" es cine.
No me gusta el esnobismo de los cinéfilos que no soportan las palomitas en el cine y luego no saben ni qué es el "toque Lubitsch".
No me gustan los medios que ensalzan a impresentables como Sabina y obvian la obra de los grandes (Dylan, Reed, Morrison, Gay, Bowie, Young...), o citan la patética "I just called to say I love you" como ejemplo de cima creativa de Wonder y no han escuchado jamás "Superstition".
No me gusta que se diga que "sobre gustos no hay nada escrito" cuando constantemente se escribe lo que te debe gustar, lo que debes leer, lo que debes escuchar, lo que debes ver y lo que debes pensar.
No me gusta ser tan negativo y estar tan en contra del sistema porque estoy seguro que se vive más tranquilo cuando te gusta lo que te tiene que gustar, cuando lees lo que tienes que leer, cuando escuchas lo que tienes que escuchar, cuando ves lo que tienes que ver y cuando piensas lo que tienes que pensar.
Si quieres saber lo que me gusta lee mi perfil, pero seguro que si has llegado hasta aquí, coincides más con mis "no gustos".
27 agosto 2006
Vacaciones varias
Entre los viajes que he hecho, los hay de todo tipo, naturalista, montañero, cuñado, cultural, gastronómico, playero y sobre todo fallido... vamos, viajes que no se llevaron a cabo, pero de estos hago diez o doce todos los días y ya ni los cuento. Por cierto que gracias a este tipo de viajes, a veces denostados y poco considerados, conozco todo el mundo y parte del extranjero.
Con Mónica estuve en Extremadura, una tierra poco conocida por la mayoría de los españoles, salvo quizá los extremeños, y mucho más valorada y conocida por extranjeros, especialmente británicos aficionados a las aves. En ese viaje, y desde el coche, pudimos ver en el Parque Natural de Monfragüe (próximamente Nacional) numerosas aves rapaces, algunas en peligro crítico de extinción, y observamos algunos de los nidos más famosos de las especies más emblemáticas de la zona. Ya, ya sé que para algunos, que no diferencian un gorrión de un buitre, que haya nidos famosos puede parecer una excentricidad mayúscula, pero así es.
Por ejemplo, hay un nido de cigüeña negra (en peligro de extinción con apenas 700 parejas en España, único país de la UE con alguna) a escasos cien metros de la carretera que lleva ocupado por una pareja desde hace muchos años y que ya es un clásico entre los ornitólogos. Este año vimos tres pollos creciendo en él. Esperemos que hayan salido adelante los tres.
Además visitamos Trujillo, en plan más cuñado que cultural pero aderezado con algo de gastronómico, constante en los viajes por tierras ibéricas y que me ayuda a constituir mi figura tal y como es actualmente.
Poco después Mónica, como las aves en verano, emigró al norte y se fue a vivir una temporada, más larga de lo que parecía, a Beauvais cerca de París. Para llegar allí, salimos de su casa con sus necesidades básicas embaladas en apenas 250 kilos y embutidas en su coche, llegando al destino unas 13 horas después de conducción por los 1390 Km. que separan Madrid de Beauvais. Poco después fui con unas amigas de Mónica a París para visitar esta ciudad y los alrededores de Beauvais, en lo que sería un viaje más cuñado que cultural y más de supervivencia que gastronómico. La calidad de la cuisine francaise, se limita, a mi no limitado entender gastronómico, al pan, muy bueno a tenor de la verdad. Al menos París es una ciudad que bien merece una visita, aunque sea más cuñada que cultural. Y las vistas desde la Torre Eiffel, aunque de noche, merecen la pena.
Como Mónica, lógicamente, se aburre en Beauvais, donde no para de llover, (como dice Jaime, París es la ciudad del amor porque no para de llover y en esas condiciones... ¿qué te queda? ...pues resguardarte del meteoro y entrar en calor) algunos fines de semana largos se viene a España, donde el sol más calienta.
Uno de esos fines de semana fuimos con sus padres a Santander en lo que sería un viaje entre playero y gastronómico. Ya se sabe, como en el norte de España no se come en ningún sitio, salvo, quizá, en el sur, en el este y en el oeste... de España, se entiende.
Y a la vuelta de Santander, lo que esperaba ansioso desde hace cuatro años: volver a patear a los Pirineos.
Fuimos Álvaro, Chus y yo, tras la espantada de Fran esgrimiendo la necesidad de fortalecer sus relaciones internacionales, con la intención de hacer una ruta dura pero con muchas ganas.
Ganas que fueron diluyéndose por las fuertes lluvias de esos días.
Ante semejantes inclemencias, y a diferencia de lo que habría hecho en París, visitamos Aínsa en plan cuñado y con mucho cuidado de no mojarnos.
Allí visitamos el centro del quebrantahuesos (trencalós en catalán, ugatza en euskera y clunchigüesos en aragonés, esto lo pongo para queno se me olvide, ¡me gustan estas cosas!) rapaz carroñera especializada en comer huesos, pero no el tuétano como todo el mundo se empeña en aseverar, sino el hueso hueso.
Como al día siguiente seguía lloviendo nos fuimos a las gargantas de Escuaín, probablemente el valle más desconocido del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, donde nos encontramos con unos forestales que hacían el seguimiento de varios quebrantahuesos que por allí residían.
Ante mi estupor, tanto Álvaro como Chus se mostraron como unos empecinados observadores de tan magnífica ave y allí estuvimos más de cuatro horas de charla con los forestales en cuestión. Al día siguiente y sin lluvia que nos justificara, fuimos a un comedero de quebrantahuesos a probar suerte. En total, en esos dos días vimos alrededor de veinte individuos en distintas fases de plumaje, lo que para un pájaro bastante escaso, con menos de 200 individuos en todo el Pirineo, no está nada mal.
Pero por fin llegó el día. El día con un sol inmisericorde que no dejaba lugar a dudas ni a justificaciones y nos obligaba a atarnos los cordones y a subir... andando.
Y vaya que si subimos.
Dejamos el coche en un pequeño aparcamiento del valle de Chisagües, a unos 1650 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.), nos pusimos a caminar y en apenas tres horas estábamos en los lagos de La Larri a unos 2500 m.s.n.m.
Al día siguiente atacamos La Munia de 3134 m.s.n.m. y con unas impresionantes vistas del Pirineo central que abarcan desde el Pico Moros (más conocido por su horrible nombre francés de Balaitus) y Comachibosa (de horrible nombre francés Vignemale) y hasta el Posets y el macizo de la Madaleta.
La cresta de La Munia es bastante divertida, con algunos pasos muy aéreos que te lo hacen pensar dos veces... y blasfemar cincuenta si eres como Álvaro.
Ese mismo día bajamos hasta el coche y regresamos a Madrid, con lo que fue la primera vez que el mismo día que subía un "tresmil", dormía en mi casa. Con los cuadriceps ardiendo y apunto de estallar.
Para compensar, a los dos días Álvaro y yo junto a Iciar y Fran nos fuimos a Asturias a hacer surf, como en un viaje de muy similares características que habíamos hecho cuatro años antes. Afortunadamente para mi maltrecho cuerpo, no había olas y no hicimos nada de surf. Eso sí, nos pusimos de pulpo, navajas, cabrales, sidra, cachopo, fabada, lubina y demás exquisiteces de la gastronomía astur hasta las cejas.
Ya no viajaré más, salvo la vuelta a París para ir a buscar a Mónica y traernos el coche pasando por Santander para degustar por última vez en unos cuantos meses los pinchos del norte, hasta que nos vayamos a México el 6 de octubre si las cosas no cambian y Bush lo quiere .
27 junio 2006
Pues va a ser que sí
En su bitácora, "El que Avisa, es Avisador", mi hermano puso un chiste de Forges, que por cierto no tiene ninguna gracia, y que viene a decir que "qué sería de los biólogos sin la construcción", y es verdad, aunque paradójicamente los biólogos de campo seamos los que más nos oponemos a la construcción, especialmente de infraestructuras viarias y de edificios costeros. Por cierto que van a tirar el macrohotel del Cabo de Gata y me alegro un montón, ya sólo falta que metan en la carcel al promotor, al alcalde, y quien haga falta.
Hace ya más de un mes que he vuelto de las Galápagos y si no he escrito desde entonces, desde luego no es por falta de tiempo, ya que apenas he trabajado, sino más bien por apatía, característica ésta que me invade desde que volví.
Pero hoy estoy tratando de vencerla y allá que voy.
Hace unos años en Bolivia conocí a un turista español que me decía que él, realmente se sentía relajado y de vacaciones cuando empezaba a seguir y preocuparse diariamente por el tejemaneje de fichajes futbolísticos del verano. Y yo, según esa filosofía, y a falta de fichajes, veo mi absoluto relajo y despreocupación porque lo que más me preocupa actualmente es... EL MUNDIAL.
Así que a ello vamos... y no huyan los no futboleros.
Resulta que como siempre, Brasil es la favorita, y da igual que no sepa jugar al fútbol, Brasil piensa exactamente como el Real Madrid, los mejores jugadores hacen el mejor equipo y Brasil vuelve a demostrar que no es verdad. Y si gana ya sabemos que será más por deméritos (llamémosles así) de los árbitros que por méritos de los jugadores. Porque esa es otra, Brasil nunca juega solo, lo cual es el "jogo" más feo.
El caso es que ya me he visto partidos entre las selecciones más peregrinas, Togo-Suiza, Costa de Marfil-Holanda, Méjico-Angola, Arabia Saudí-Ucrania... y, a cualquier otro le diría que "no sabes ni dónde están esos países" pero como yo sí lo sé, no me digo nada.
Mi país de residencia los tres anteriores años, Costa Rica, parece que ha hecho el español, osea el "ridículo mundial", no ha ganado nada y se va a casa. Supongo que ahora se declarará día de luto oficial y el fútbol dejará de ser "el opio del pueblo" y con suerte hay alguna revuelta y meten a otro ex-presidente en la carcel (que algo habrá hecho).
Ecuador, país donde pasé tres meses recientemente, ha pasado a octavos, ha hecho un muy buen papel contra Inglaterra y ha sido la sorpresa del mundial. Se declararán días festivos los días de los partidos ganados y los mismos de siempre seguirán robando como nunca ya que aquí sí, aquí todavía funcionará "el opio del pueblo".
España, país donde a mi pesar estoy actualmente, ha pasado brillantemente a octavos y ha perdido no injustamente contra Francia, lo que ya es un avance. El somnífero poblacional relajará su efecto y, como somos del primer mundo, en lugar de levantar una revuelta, nos iremos de vacaciones, que Marx no lo sabía, pero también funciona para dormir al pueblo.
Francia, con exactamente la misma selección que ganó el mundial hace ocho años sigue adelante y, será por la edad, parece que les ha costado calentar, pero con el nivel que demostraron ayer, bien podrían ganar el mundial. Y ojalá lo hagan porque eso sería una humillación para Brasil y con un poco de suerte se replantean el significado de "jogo bonito" y vuelven a sus principios. Además, el mejor jugador de la útima década bien se merece una retirada así.
Cuando Marx se refirió a la religión como "el opio del pueblo", no lo dijo por las características perniciosas del opio, sino por la habilidad de las religiones para "dormir" a los pueblos, absorverles el pensamiento propio y, por tanto, hacerles dóciles, manipulables, engañables y, en fin, gobernables, que viene a ser lo mismo.
Hoy el opio del pueblo es el fútbol para casi todo el mundo, menos EEUU que necesita diferentes drogas, NBA, NFL y MLB, y cuanto peor van las cosas en un país, mejor funcionan las adormideras poblacionales de este tipo.
Vaya, parece que soy incapaz de relajarme, comienzo preocupándome del mundial y acabo con una soflama contra el fútbol y otras artes políticas para apacigüar las ánimas.
Contaros, para cambiar un poco de tema, que hace poco acompañé a Mónica a Beauvais, Francia (léase Buvé, Francia) donde va a trabajar los próximos tres meses y tuve la oportunidad de conocer una zona muy bonita al norte de París (léase Paguí, con una magdalena en la boca), llena de bosques de hayas, lagos y prados verdes como los que pretendemos tener aquí, ¡pero nada de que llueva! También tuve ocasión de patear un poco París y quedarme con las ganas de subir a la torre Effeil, pero por los barrotes no por el ascensor.
Cuando pueda colgaré unas fotos, hasta entonces disfrutad, o no, con estas líneas.
03 abril 2006
La Parada de los Monstruos
Con ellos venía una profesora bastante entusiasta. Se llamaba Ondina y cantaba en el coro, lo que no sabíamos era en qué coro, porque no nos quiso, a mi y a mi compañero Sam, decir en público en qué coro cantaba, o más bien, había cantado pues actualmente ya no lo hacía.
Finalmente cuando ya se fueron todos los chicos, nos pasó discretamente una servilleta con dos palabras para que averiguáramos de donde era el coro en el que había cantado.
Esas dos palabras eran: Monja y cárcel.
Supongo que ella pensaba que podría ofrecer dudas al respecto, pero obviamente había estado en un convento, de hecho casi parecía recién salida de allí.
Después de contarnos sus experiencias religiosas y compartir con nosotros los hondos motivos por los que lo dejó, (realmente creo que compartió algo bastante íntimo con nosotros, ¡y eso que nos acababa de conocer! y supongo que, aunque extraño, es de agradecer), pasamos al turno de preguntas. Y ahí los gringos son realmente buenos.
Aquello fue para mí algo así como "Lo que siempre quisiste saber sobre las monjas y nunca te atreviste a preguntar", pero Sam sí se atrevía a preguntarlo, y tan directamente que sonaba tan natural que Ondina no tenía otro remedio que contestar y yo, otro que escuchar y callar.
Pasada su etapa espiritual, nos comenzó a contar cómo había llegado allí, a las Galápagos, y esto resultó ser otra historia.
Resulta que había venido como asistente de investigación de un profesor de botánica de una universidad japonesa, para el que básicamente recogía muestras de plantas y las herborizaba. Posteriormente el Dr. Ito, que así se llamaba el botánico nipón, las clasificaba.
Sí, ya sé que no os creéis que se llamaba así, que esto parece una nueva edición de las "Jornadas del chiste fácil" y que resulta tan obvio y tan burdo que no me merece la pena tratar de convenceros de que el doctor japonés se apellidaba Ito, y como nunca lo conseguiré,no voy a perder letras en intentarlo.
Esta experiencia suya nos resultó muy útil, porque realmente sabía mucho de plantas y aprendimos mucho.
Según se iba mi grupo galapagueño, venía mi primer grupo gringo.
La verdad es que estaba un poco nervioso. No es la primera vez que trabajo en inglés, he tenido que guiar bastantes turistas y grupos de estadounidenses en Costa Rica, pero esta vez, me sentía más obligado a que me entendieran bien, al fin y al cabo iba a ser como un profesor para ellos y si no entiendes a tu profesor ya sabes lo que pasa, fracaso escolar que se llama y que siempre se achaca al alumnado y nunca al profesorado, que sinceramente creo que tiene tanta, si no más, culpa que el alumno (y no lo digo para justificar mi propio fracaso escolar que en cierto modo todavía me acompaña).
Todo fue bastante bien, me hice entender suficientemente bien y explicar ciertas cosas como juegos o actividades de toma de datos de campo, no me resultó muy difícil y además, el hecho de que a veces no me salgan las palabras hace que sepa mejor quienes están atentos a lo que digo y quienes no.
Otro tema eran los alumnos.
No sé si alguien recuerda la película de los años veinte de Tod Browning "La parada de los monstruos" ("Freaks" en la versión original). Trata de una compañia circense donde han reunido a una serie de extremos humanos, como un enano, un gigante, la mujer barbuda y otra serie de deformes, para exibirlos en un circo ambulante.
Bueno, pues no había enanos, ni mujeres barbudas ni nada de eso, pero desde luego era un excelente ejemplo de cuán enferma es la sociedad estadounidense, (y la española va por parecido camino, desgraciadamente).
De 16 chicos y chicas, sólo dos no tomaban ningún tipo de pastillas. De estos catorce, doce tomaban pastillas para distintas disfunciones psicológicas, la mayoría antidepresivas, pero también para la hiperactividad, la falta de concentración, el sueño o la ausencia del mismo...
De los 16, la mitad eran asmáticos y de éstos cinco necesitaban su tratamiento diariamente con distintos inhaladores, lo cual representa un grave problema para la ONG para la que trabajo, porque en estos casos, nosotros personalmente, en nuestra mochila, debemos llevar un inhalador de repuesto para cada uno, y sino lo hay el chico o la chica en cuestión, no puede salir al campo. Ya, esta ONG debería tomar unas pastillas contra la histeria.
Afortunadamente no hubo ningún problema y una vez pasada la impresión causada tras la lectura del informe médico de cada uno (lectura obviamente obligatoria para nosotros), las cosas se llevan con más normalidad de lo que pudiera parecer.
Como digo la primera impresión es de miedo, miedo a que pase cualquier cosa a esa panda de enfermos. La segunda impresión, cuando ya has superado ese miedo, es de pena. Mucha pena.
Todos eran alumnos de un colegio privado de California, lo que eso es igual a gente muy rica y es una pena ver cómo lo tienen absolutamente todo y aún así, o precisamemente por eso, no son en absoluto felices y tienen muchos problemas psicológicos.
Mi próximo grupo es más normal, hay algún asmático y algún depresivo, pero no es la tónica general. Ya veremos cómo resulta.
Después de esos cuatro días en la finca donde hacemos parte del programa, continuamos el mismo con un día de intercambio cultural, de manera que mi último grupo galapagueño, un grupo excepcional, pasaría el día con este grupo de gringos. Ese día se enseñan unos a otros los trabajos que han hecho en la finca, todos sobre distintos aspecto de estudio de suelo y ahí me dí cuenta que debo ser un buen profesor.
Mi grupo de estudiantes galapagueños, a los que Sam y yo habíamos enseñado, tenían unas presentaciones y unos estudios significativamente mejores que el grupo de gringos, con los que yo había estado pero no había enseñado, y que en principio tienen una mejor preparación académica que los galapagueños, que soportan una enseñanza pésima.
En este día de intercambio nos volvimos a encontrar con Ondina, la profesora de los galapagueños y me propuso hacer una excursión a los túneles en mis días libres.
Los túneles son unas formaciones volcánicas de lava y que no sé muy bien cómo se forman, pero obviamente son túneles de lava por los que puedes caminar, y si estáis más interesados, en Canarias hay algunos de los más largos del mundo. En la isla donde estoy hay varios de estos túneles, algunos más turísticos que otros y Ondina me propuso ir al que llaman "Túnel del Amor".
Lo peor de todo es que no le dije que no.
Me gustaría ser tan directo como los gringos.
Preferiría ir con el Dr. Ito o con la "Parada de los mosntruos".
Aquí va una foto con dos compañeras en el día de intercambio.
13 marzo 2006
Las Salinas
Para ser justos hay que decir que la isla tiene dos aeropuertos, el de uso actual y otro que usaron los gringos en la segunda guerra mundial, mucho más grande y mejor, pero en desuso por que corre la leyenda de que está minado. Digo leyenda porque lo he recorrido dos veces andando y no he "encontrado" ninguna mina, lo que, con la suerte que tengo, significa que simplemente es una leyenda.
En las islas Galápagos, además de las famosas tortugas gigantes, también hay tortugas marinas que anidan en sus playas, pero por la enorme fama de las terrestres, aquéllas se encuentran relegadas al olvido.
Aún así, la estación lleva desde hace cinco años un programa de monitoreo de tortugas marinas en cuatro playas de las islas, que a todas luces es insuficiente para lo que debe haber.
En este programa participó durante tres meses Mónica cuando estuvo aquí hace dos años, yo gracias a la relación que tuvieron la organización para la que trabajo con la responsable de este proyecto, pude participar durante una semana en el monitoreo de la playa de Salinas, que sólo iba a hacerse esa semana y gracias a que yo estaba disponible, como después me he enterado.
La verdad es que ha sido una experiencia increible, no el hecho de trabajar con tortugas, lo que llevo haciendo los últimos tres años, sino poder estar en una playa galapagueña durante una semana seguida.
Esto quizá os parezca poco estimulante, pero hay que decir que las playas aquí tienen horarios como las tiendas, bueno, como las tiendas gringas, de 6 a 6, por lo que poder quedarme a ver el amanecer y el anochecer (ya veréis las bucólicas fotos que sé que os gustan tanto), ha sido un privilegio que desde luego he disfrutado.
El trabajo con las tortugas era más de lo mismo, básicamente.
Llo bueno era la cantidad de aves que hay en la playa y en las lagunas que hay detrás de la playa, lo cerca que se pueden ver y observar. Así pude ver por ejemplo, gaviotines posados en las cabezas de pelícanos, como aparece en las fotos de los libros y en los documentales, alacatraces de patas azules (que aquí llaman piqueros y en inglés boobies, por lo que venden por todas partes camisetas con la frase "I love boobies" a lo que, desde luego, me adyero), fragatas, ostreros, garzas, gaviotas, petreles, correlimos y demás aves que ya veréis en mis fotos... aunque no queráis.
A la playa fuimos Paola, una compañera del proyecto para el que trabajo y un asistente del proyecto de tortugas marinas que se llama Ítalo Bravo, que más que un nombre parece una consigna tiffosi para el próximo mundial y con el que, sin recordarlo, había coincidido brevemente en Costa Rica hace dos años.
El día transcurría lentamente bajo una pequeña sombra hecha con un plástico negro, alternado con un poco de apnea y un poco de fotografía, con trípode y todo. La verdad es que de esta playa he hecho más de tres carretes de los de antes, osea, esos que van enrrollados en un cilindro y que hay que mandar a revelar y que apenas tienen una capacidad de 36 fotos. Lo bueno es que luego puedes organizar una proyección y aburrir a tus amigos con ellas, ya que la calidad es infinitamente superior a los nuevos formatos, así que... como dice mi hermano en su bitácora, "el que avisa... es avisador" y avisados estáis, amenazo con una larga proyección cuando regrese que incluirá cosas de Costa Rica, Panamá y Galápágos y a la que estáis obligados a asistir.
A la vuelta habíamos quedado con un camionero para que nos recogiera a las 8 de la mañana y a eso de las doce ya estaba por allí. Cruzamos el canal que nos separaba de la isla principal y la carretera estaba cortada por la policía porque ese era ¡el gran día!
Resulta que durante toda la semana dos taxistas habían estado discutiendo quien corría más. La disputa fue extendiéndose como la pólvora y los colegas de los taxistas habían comenzado con las apuestas a favor de uno u otro contrincante.
Justo cuando llegamos, la policía había cortado la carretera, puesto unos conos para delimitar la pista de carreras y estaba a punto de dar el pistoletazo de salida a la "carrera de los dos gordos".
En cuanto estubo todo preparado se quitaron las camisetas, para mostrar su condición de gordos aptos para la "carrera de los gordos", supongo; se colocaron en sus puestos y comienzaron a... correr... no sé si se puede llamar correr a eso, pero iban y venían, aparentemente lo más rápido que podían, subiendo y bajando la cuesta, subiendo y bajando los michelines en la vertical de sus cuerpos.
Yo me estaba temiendo lo peor, a saber, que a uno de los gordos, sino a los dos, le daba un infarto y teníamos que estar allí parados hasta que el juez levantara el cadaver, aumentando muy considerablemente nuestro ya muy considerable retraso de cuatro horas. Afortunadamente ninguno de los dos gordos sufrió del músculo cardíaco, aunque uno de los dos sí debió sufrir del corazón, puesto que tuvo que pagar al otro 30 $ (el sueldo de un buen día de trabajo, por estos lares) por una carrera de apenas 200 metros que duró, y no exagero, más de cinco minutos.
La anécdota me alegró un día que me había quemado bastante por una larga espera bajo el inclemente sol ecuatorial.
Y ahora unas fotos para vuestro deleite ... o no.
Esta es de las lagunas que hay detrás de la playa y que cuando hace mucho calor, osea casi siempre, y llueve muy poco, osea casi siempre, precipita sal y por eso la playa se llama Las Salinas (por si ya lo habiáis olvidado). Las huellas son de algún ave... digo.

Esta es una puesta de sol, de las primeras que he visto aquí puesto que era la primera vez que estaba orientado al oeste. La isla del fondo es Dafne Mayor, donde se lleva el estudio evolucinista más largo de la historia, (comenzó en 1978 y si Darwin levantara de su tumba se moriría de la impresión de ver cómo funciona realmente su teoría de la selección natural). El ave volando se coló en la foto y queda de lo más hortera, por eso que pongo esta foto, y es un pelícano.

Este era nuestro precario campamento, donde se puede observar el sombrajo que montamos con un plástico de apenas nueve metros cuadrados y donde pasábamos prácticamente todo el día que no pasábamos en el agua. Los depósitos verdes, chimbuzos aquí, contienen el agua para todos los días.

El equipo tortuguero, de izquierda a derecha, Paola, compañera de trabajo y también de campamento, Ítalo, asistente del proyecto de tortugas marinas y, como dicen aquí, un servidor.

Y esta es una foto que básicamente pongo para que me vea mi madre. Nada tiene que ver con las tortugas, está tomada en un sitio que le llaman "Las Grietas" y que no es más que una grieta cerca del mar, pero sin conexión directa con él. Los peces entran y salen no se sabe por donde, las aguas son muy cristalinas y la profundidad muy grande. Hay varios puntos, más o menos altos, desde los que uno puede lanzarse al agua, pero afortunadamente no estaba Mónica y no tuve que tirarme.
01 marzo 2006
Varias fotos más o menos comentadas
Allá van.
Este es el resultado de una actividad que llaman, un poco pretenciosamente la verdad, "Arte en la Naturaleza", está bien para pasar un rato en la playa si ya te has aburrido de los castillitos y las vueltas ciclistas. Esto lo hizo Kim, y es un poco naif, pero me gusta.

Y ya que he mentado a una de mis compañeras, aquí va una foto de un día que nos fuimos en bote a ver leones marinos y a hacer apnea un rato, como parte de la formación que debemos tener, nada divertido, es trabajo. A ver si adivináis quien es Kim, y quien es gringo y quien no.

La siguiente es de una iguana terrestre. Ya conocéis la iguana marina, que por cierto estaba en libertad y me quedó una buena foto, y ahora conoceréis a la terrestre, que está en cautividad en un programa de recuperación de especies que lleva a cabo la Estación Biológica Charles Darwin y la foto no está mal pero no es como la otra.

Y por fín dos fotos de un sitio que se llama "Los Gemelos", son un par de agujeros más o menos circulares, uno junto al otro y separados por la carretera. Hay varias teorías sobrer su origen y formación, unas dicen que son cráteres de antiguos volcanes, otras que es el resultado de sendos hundimientos de la superficie y los guías para hacerse los graciosos, (por que es un mundo el de los guías de por aquí, quizá otro días os hable de ellos) dicen que es el resultado de una mujer gigante con mucha personalidad que se tumbó boca abajo. Pero como todos los gemelos... se parecen mucho, pero no son iguales (los agujeros claro, la persona que estropea las fotos es la misma en ambas, no tratéis de ver diferencias.)

Elucubraciones varias
Y me ha dado por ahí porque me acabo de leer un libro de Julio Cortázar titulado "Historias de Cronopios y Famas", entre surrealista, absurdo y esperpéntico. Pero me ha gustado, aunque no he entendido nada de nada, aunque quizá sea por eso que me ha gustado.
Es increible cómo "se le va la olla" y lo mejor es que hay, hubo, alguien dispuesto a publicarlo, claro que supongo que lo publicaron por ser quien era.
El caso es que me he pasado todo el día pensando tonterias y no es que no lo haga habitualmente, lo novedoso del tema es que he pensado tonterias siendo consciente, tanto de que eran tonterias, como de que las estaba pensando.
Estaba tratando de recordar una de esas tonterias para escribirla, pero por su naturaleza de estupidez extrema se me ha olvidado, así que no puedo escribir nada, que es lo mismo que escribir tonterias, o casi.
Lo increíble es que Julio Cortázar fuera capaz de recordar las tonterias para escribirlas y que además se las publicaran, aunque como he dicho, probablemente tenga más que ver con su nombre que con sus tonterias.
Aunque... parece que no es tan dificil escribir tonterias, básicamente lo acabo de hacer, el truco va a ser que no hay que pensarlo sino hacerlo... si ya lo decía el Yoda...
En el susodicho libro una de las historias tenía un título muy interesante, de hecho mucho más interesante que la historia en sí misma:
Pequeña historia tendiente a ilustrar lo precario de la estabilidad dentro de la cual creemos existir, o sea que las leyes podrían ceder terreno a las excepciones, azares o improbabilidades, y ahí te quiero ver.
Ahí queda eso.
25 febrero 2006
Primer Curso... Superado...
Que he acabado con el primer curso y yo creo que con éxito.
Hay, como en todo, cosas buenas y cosas malas de trabajar con gringos.
Las buenas es que son tan entusiastas, tan agradecidos y tan exagerados, que mi compañera de trabajo me ha dicho que soy un profesor hilarante y genial. Bueno, quizá sea verdad que de vez en cuando me sale alguna gracia que los demás pueden pillar, pero la verdad es que la gran mayoría de ellas sólo las pillo yo, lo que quizá me haga ser más sonrriente de lo que en realidad soy, más que nada porque me río sólo, digo.
Las malas, si os fijáis he empezado con las buenas, eso lo he aprendido de los gringos también, se pasan media hora diciéndote cualquier estupidez que has hecho bien para luego machacarte en dos segundos con lo que has hecho mal, como decía entre las malas es que... es que son gringos.
Eso no es intrínsecamente malo, o sí os lo dejo a vosotros, pero el caso es que son muy suyos, tienen unos objetivos y un programa a cumplir y de ahí no se salen ni un milímetro y claro, yo que soy muy anárquico con estas cosas, pues como que no me cuadran y como que no cuadro mucho.
El hecho de no salirse del programa ni un milímetro pase lo que pase, me parece impensable cuando estás trabajando en el campo y las condiciones ambientales te lo condicionan todo y hay veces que eso me pone un poco nervioso, además que, independientemente del ánimo del grupo para hacer una cosa u otra, ellos hacen lo que está programado aunque las circunstancias aconsejen a cambiar el momento.
Pero lo que más me exasperaba de mi compañera gringa, pero gringa gringa, de esas de "wow wow" cada dos por tres, sólo le faltaba un par de compañeras secundando sus acrobacias de "cheerleader", es que lo cronometraba todo.
Tú imagínate que estás en Galápagos, con 35 grados a la sombra, con 10 estudiantes galapagueños, condicionados por este clima desde que nacieron, les dices que en cinco minutos a desayunar, por ejemplo, y pones el cronómetro en función de cuenta atrás para controlar que todo vaya bien. Obviamente el cronómetro puede dar cincuenta vueltas antes de que los chicos estén preparados para desayunar, lo que invalida el uso de semejante arma del diablo.
Y así se pasaba el día, con la cuenta atrás cual James Bond a punto de explotar por un retraso de cinco minutos para lavarse los dientes (que está programado) o beber agua (que no sólo está programado sino que viene en el manual de seguridad).
Por lo demás todo bien, afortunadamente mi compañera estaba completamente incapacitada para dar clases en español, por lo que las he dado yo todas y la verdad es que han salido bastante bien y ella a cambio se encargaba de los juegos, menos necesitados de palabras.
Los chavales de aquí desde luego tienen un nivel educativo muy superior a los que acostumbraba a tratar en Costa Rica, escriben correctamente y tienen cierta cultura y esas cosas. Y desde luego ésto facilita tu labor cuando tienes que explicarles el método científico, porque por mucho que se lo expliques con un ejemplo de "cómo mejorar el pescado encebollado", hipótesis "a mayor cantidad de pescado, mayor calidad del pescado encebollado", el método en cuestión no deja de ser un poco arduo y finalmente, sin saber muy bien qué es el pescado encebollado, parece ser que fue aceptada la hipótesis por amplia mayoría, mientras mi jefe se moría de risa sin entender muy bien porqué, pero se moría y lo bueno es que para él la mejor cualidad de un profesor y la más difícil es el humor, así que creo que me lo he ganado, aunque no sé si eso es haber ganado mucho, de todos modos prácticamente no me puede echar.
La evaluación de la evaluación fue muy positiva conmigo y además que no se lo esperaban porque, ya sabéis como soy, no se esperaban que dentro de mi pudiera haber algún sentido del humor, así que todo bien.
Por la noche ya en la casa, mi compañera cogió su guitarra y se puso a cantar canciones tradicionales de EEUU, y la verdad es que no lo hacía nada mal, pero llegó un momento en que pensé que estaba en Central Perk escuchando a Phoebe Buffet cantando "Smelly Cat", así que me acosté para que no pensaran que me reía de ellos.
Lo dicho, cuando menos, curioso.
Que vaya bien todo a todas todos.
18 febrero 2006
Santa Cruz, Islas Galápagos, Ecuador

Desde que comencé a estudiar biología te dicen que la teoría darviniana de la evolución se gestó en estas islas megadiversas donde ahora me encuentro, a base de observar las diferencias en los picos de los pinzones de por aquí.
Bueno, pues esta frase no está más que llena de mentiras.
Lo primero es que nunca estudié biología, cómo la aprové, no me acuerdo.
Lo segundo es que no hay tal teoría de la "evolución" sino de la "selección natural" que es la teoría que explica la ley universal de la evolución, (tan universal como la de la gravitación, osea es tan obvio que las manzanas se caen como que los seres vivos evolucionan, otra cosa es que se acepte la teoría de la selección natural).
La tercera mentira es que se gestara en estas islas, es verdad que Darwin pasó por aquí, apenas 20 días en un viaje de 4 años, y también es verdad que el total del viaje cambió su forma de percibir la naturaleza, y posteriormente la forma de percibir la naturaleza de toda la humanidad; pero la idea de la selección natural se gestó básicamente en su casita de Kew durante 25 años. Tanto tiempo que otro naturalista inglés, Alfred Russell Wallace, que estuvo viajando toda su vida, estuvo a punto de pisarle la idea (pero como buen caballero inglés, le cedió la gloria universal al creerse la versión de Darwin de que él llevaba muchos años trabajando en eso)
La idea de paraíso de la diversidad que mucha gente tiene acerca de las islas también es falsa. Es cierto que tiene un procentaje en endemismos muy importante y que tiene ciertas curiosidades zoológicas dignas de elogio, pero en conjunto, la diversidad de estas islas, más bien desérticas, es muy baja. Valga por ejemplo decir que apenas tiene 500 especies de plantas naturales, cuando Tenerife, por ejemplo, tiene casi el triple.
La última mentira es acerca de los picos de los pinzones, que si bien sí son un buen ejemplo de evolución por adaptación al medio y selección natural, jamás fueron mencionados por Darwin en el "Origen de las Especies"
A parte de esta sarta de mentiras que espero haber aclarado, sales de la carrera pensando en las Galápagos como una especie de La Meca para biólogos. La verdad es que éste tampoco era mi caso (otra mentira más), soy de los que tengo una lista de lugares para visitar donde ni entre los diez primeros se encuentran estas islas, pero claro, si me pagan... eso ya es otra cosa.
De cualquier modo, no cabe duda que es un sitio increíble, que apenas conozco pero que voy a tener una buena ocasión para conocer y eso, tratándose de Galápagos, es un gran lujo que probablemente nunca más podré darme, porque es un lujo muy caro.
De momento no hay mucho que contar, apenas he parado desde que llegué a Ecuador, todavía estoy inmerso en lo que es el período de formación más largo de mi vida y total, para enseñar cuatro chorradas a cuatro galapagueños y cinco gringos. Mañana acabo la formación (que los gringos llaman entrenamiento, por lo que empiezo a pensar que estoy sobrenetrenado) y el lunes empiezo a trabajar con mi primer grupo.
Por ahora deciros que he visto ya las famosas tortugas gigantes y que ahí va una foto para que veáis lo grandes que son y otra de una iguana marina en la playa tomando el sol.
15 diciembre 2005
Florida y los Everglades
Nos fuimos a Miami.
Y, por primera vez en mis ya cuatro visitas a esta ciudad, pude, pudimos, ir a los Parques Nacionales que rodean Miami y que son absolutamente inaccesibles sin transporte privado.
Pero esta vez, y gracias a Marcelo, que fue entrenador de natación de Mónica en Brasil y que desde luego ha mejorado de empleo desde entonces, tuvimos transporte privado a nuestra disposición.
Marcelo es un alto ejecutivo que vive y trabaja en Miami desde hace unos diez años. Mantiene amistad con Mónica desde los tiempos en que ésta arrasaba en todas las piscinas escolares paulistas y es una persona excepcionalmente amable, generosa y como anfitrión no tiene precio, con decir que cada mañana que pasamos en su casa antes de ir a trabajar y mientras nosotros seguíamos durmiendo en nuestras vacaciones, él nos preparaba un desayuno impresionante.
Además de alojarnos en su apartamento, lo que los gringos entienden por apartamento, no lo que se entiende en España, invitarnos a desayunar, comer y cenar, nos dejó uno de sus coches, un monovolumen enorme. Con él nos movimos por todas las partes del sur de Florida que nos dio tiempo en escasos tres días, esto es, el Parque Nacional de los Everglades y la Reserva Natural de Big Cypress, un enorme ecosistema húmedo de pantanos y bosques y praderas inundadas.
En esta zona hay rutas de todo tipo y para todos los gustos, desde unos minutos por una pasarela de madera sobre una zona inundada, pasando por rutas en bici medianamente largas y hasta una ruta de 15 días en canoa que atraviesa todo el extremo sur de la península de Florida, en lo que constituye una gran aventura tropical, pero con las condiciones de un país desarrollado.
Hicimos unas cuantas rutas andando, una en coche y una en bici (Marcelo nos dejó las bicis), lo que nos dejó con ganas de mucho más pero nos dio una visión de lo que es ese ambiente bastante buena.
En Miami estuvimos en las zonas más in del momento, pasando sin pagar a los garitos más atiborrados, gracias de nuevo a Marcelo, y viendo más fauna que en los tres días en los Everglades.
La playa de Miami Beach (sí ya sé que es una redundancia pero es que Miami Beach es una ciudad diferente que Miami y es su nombre completo) tiene una zona donde la arena está dura y puedes pedalear sin dificultad. Las casetas de los socorristas son de diseño art decó y cada una es única y muy llamativa, lo que desde luego es mucho más interesante que las monocromas y aburridas casetas de las playas españolas. Después de pasear la playa unos cuantos kilómetros y hacernos fotos en las casetas con pose de baywatcher, regresamos a la casa de Marcelo donde aparcamos las bicis al lado de la de Colin Farrell.
Para irnos, Marcelo se lamentó ya que no nos podría llevar al aeropuerto, pero que nos enviaría un coche para que lo hiciera. Por supuesto nos negamos y le dijimos que cogeríamos un taxi. Por supuesto se negó con más fuerza y a las cinco llegó un Mercury enorme con un conductor también brasileño.
El conductor pertenece a una empresa que hace viajes para un montón de gente, entre ellos un montón de famosos que tienen una residencia en Miami Beach. Lo que me sorprendió de él, no fue su habilidad para manejar sino su capacidad sociológica sintética. Sintéticamente nos dijo que nosotros, "los normales", somos mejores que los famosos, por la sencilla razón de que somos felices. Según dijo, los famosos, entran al coche y no paran de llorar, con multitud de problemas personales de todo tipo. Por lo que hablaba y por cómo lo decía, con una naturalidad pasmosa, infiero que este tipo de chóferes hace las veces del camarero del bar solitario que no para de escuchar a su único cliente. Esto es intrusismo laboral que dirían los psicólogos.
Finalmente llegamos al aeropuerto, nos despedimos del chofer de Shakira y de Miami y llegamos 20 horas más tarde a Madrid.
07 diciembre 2005
Hacienda Matambú
Finalmente fui.
Está en el extremo sur de la Península de Nicoya, que yo esperaba muy deforestado y turístico, pero afortunadamente me llevé una gran sorpresa al ver que no es así.
Allí tienen las cuatro especies de felinos pequenios que hay en Costa Rica, a saber, Caucel o Margay, Manigordo u Ocelote, Tigrillo y Jaguarundi. No tienen ni jaguar ni puma por motivos meramente espaciales, sin que esto tenga nada que ver con la NASA.
La Hacienda Matambú es el nombre de la finca donde está el centro, es una finca privada de más de 4 mil hectáreas que pertenece a un pobre hombre danés, aburrido de su gris país, supongo.
Es una zona montaniosa muy cercana al mar, de baja altitud, cubierta de bosque de transición entre seco y húmedo que se está recuperando bastante bien toda vez que sacaron a las vacas. Los ríos que la atraviesan son muy bonitos, llenos de cascadas y pozas de aguas cristalinas que invitan a ponerse a remojo.
Un día hicimos una ruta que según dijo Carlos dura tres horas, que ya serían cuatro, que fueron cinco.
La ruta comenzaba remontando el río, por el río. Habitualmente en estas zonas no es como en Espania, que hay un camino al lado del río, aquí los ríos son tan estacionales que los caminos son inexistentes, y lo habitual cuando remontas un río es ir por él. Lo bueno es que el agua no está fría.
En cuanto dejamos el río, comenzamos a subir, salió el sol y me dió un bajón, la cosa se empezó a poner cuesta arriba y no sólo literalmente. El caso es que no estoy tan mal de forma, he estado mucho peor y mucho mejor, pero hacía demasiado calor para mi gusto. Supongo que eso es algo que no sobra ahora por allí.
El camino llegaba a un alto rodeado de unos árboles que llaman "indio desnudo" por su corteza rojiza, también llamados "gringo quemado" por la misma razón, desde donde se ve la costa, con la Reserva de Curú, la isla Tortuga y las playas de Montezuma y Malpaís, éstas sí, más turísticas.
La bajada fue por una quebrada muy bonita que apenas pude disfrutar por mi estado semicomatoso.
Además, y como no podía ser menos, alimenté a los felinos y me entretuve haciéndoles fotos, de las que algunas parecen tomadas en libertad, si no fuera porque es bastante sospechoso ver un ocelote con un muslo de pollo perfectamente desplumado.
También asistí a la castracción de una hembra de ocelote con quistes en los ovarios y a la toma de una muestra de otro ocelote para una biopsia. Todo muy interesante.
Pero lo más interesante fue ver que cerca de las instalaciones de los animales, había una pequenia charca artificial llena de ranas, en la que pasé bastantes horas todas las noches que allí estuve.
Para volver hube de hacer el camino a la inversa, pero mucho más temprano. Cogimos el chapulín (tractor) para bajar al pueblo a eso de las 5:30 para agarrar el bus al puerto. Según llegábamos al pueblo, vimos cómo se iba el bus, y dado que íbamos en un chapulín, salté de él y corrí para alcanzar al bus, lo que por supuesto hice.
Espere un "toquecito", le dije al conductor, ?un toquecito? me dije extraniado ... demasiado tiempo en Costa Rica, pienso ahora.
El bus nos llevó hasta el muelle donde cogeríamos una lancha grande hacia Puntarenas, donde cogeríamos un bus a San José. Todo completamente fuera del horario previsto, como es normal aquí. Así que aunque pensábamos llegar a San José a las once, llegamos casi a las tres.
27 noviembre 2005
Kuna Yala
Esperé a ir a Kuna Yala la llegada de Fran, más por no ir sólo que por ir acompañado.
Cuando llegó, lo primero que quiso hacer fue cambiar moneda, sin saber que en Panamá usan los dólares de EEUU, pero que les llaman Balboas. Tuve que explicarle que es en honor a Nuñez de Balboa, descubridor del Pacífico, y no de Rocky Balboa, ganador de los pesos pesados a base de poner la otra mejilla para cansar al rival.
Aterrizamos en el aeropuerto y ya empezó a llover y así estuvo los tres días que alli pasamos.
Primero fuimos a una aldea Kuna, que parece la de Asterix, de abarrotada, pero en una isla, con las casas saliéndose de ella, literalmente, los baños están encima del mar, así que cuidado y no cojas los pepinos de mar por allí.
Luego fuimos a una isla abandonada paradisíaca y pasamos dos días a remojo, tanto dentro como fuera del mar. Buceamos, comimos, buceamos, y comimos más. Eso sí, comimos langostas y bogavantes. Estaban bien.
También estuvimos en el Parque Nacional Soberanía haciendo una mini ruta pero que estuvo bastante bien.
Después de todo, Panamá ya se acabó y me volví a Costa Rica.
Cogí un autobús y sabiendo ya como era esto del aiere acondicionado en los buses panameños, me fui preparado con un forro para pasar la noche. Pero, en lo que sería un mal chiste de una mala película, el aire acondicionado se estropeó y mi forro se empeño en abrazarme en cuanto me descuidaba y pasé más calor que frio la otra vez.
Afortunadamente durante las escasas tres horas que estuvimos en la frontera entre los sellos y las revisiones, pudieron arreglarlo, pero ya era de noche y en seguida que entras a Costa Rica comeinzas a subir en altitud y el aire acondicionado se hace completamente innecesario, a pesar de lo que considerara el conductor, que debía pensar que había que recuperar porque puso el aire a prueba, quiero decir al máximo.
Según subíamos por las laderas del Cerro de la Muerte, bajaba la temperatura en el bus a niveles cercanos al nombre del cerro, hasta que una muy atrevida señora de muy avanzada edad, se acercó al conductor y le dijo que bajara el aire. Afortunadamente la cara morada de la señora compadeció al conductor y accedió.
Finalmente llegué a San José y volví a la cotidiana realidad de los taxistas josefinos, son los más piratas del mundo. En Ciudad de Panamá, cogí un montón de taxis y ninguno me quiso timar, en San José, no pude coger un taxi en la parada de bus porque ni uno no quería timarme y tuve que ir al centro andando. Cuando coges un taxi en el centro es más fácil que no te timen, pero en paradas de bus es casi imposible.
Mañana iré a Profelis, un centro especializado en recuperación de felinos. Ya os contaré.
26 noviembre 2005
El mes de la patria en Panamá
Panamá no tiene un día de la patria como Costa Rica el 15 de Septiembre, Francia el 14 de Julio o el archiconocido 4 de Julio del Imperio. Panamá, y ahí nos ganan a todos, tiene ¡el mes de la patria!
Y hace muy bien.
Panamá se independizó de España el 28 de noviembre, así que... ¡fiesta!
Pero 18 días antes, alguien, en algún recóndito sitio de este país profirió un grito, que pasaría a ser histórico, con la palabra "independencia", así que... el 10 de noviembre... también es ¡fiesta!
Después, y con una clara visión de lo que sería la clase burguesa del siglo XX en adelante, se unió a Colombia, para independizarse posteriormente el 3 de noviembre, asi que... ¡fiesta!
Pero como era la segunda independencia el 4 también se celebra.
Así que Panamá celebra no uno, ni dos, ni tres, sino cuatro dias de la independencia. Normal que a noviembre le llamen el mes de la patria. Aunque deberían llamarle el mes del puente vacacional que tanto nos gusta a los burgueses.
Por supuesto que nosotros deberíamos adoptar esta tradición, así que trasladando esto a nuestra "patria" (comentarios al respecto abajo) creo que podríamos tener el trimestre de la patria a poco que apañarámos las fechas históricas.
Podíamos empezar por la independencia de Roma, ese imperio antiguo y desfasado del que nos sacaron los... ¿visigodos? Si, ¡vivan los visigodos! ¡abajo Roma!... ¡fiesta! (ya hablaremos en otro momento de las fechas).
Poco después vinieron los Árabes (siguen viniendo pero nadie lo quiere admitir) y nos "conquistaron". Y en algún lugar recóndito de Asturias había un visigodo cabreado que se empeñó en librarnos de ellos. Podíamos celebrar el día en que Pelayo, con ayuda de la Virgen, volteó las flechas de los moros en Covadonga, claro que eso es lo que pasa si escupes para arriba, pero es igual, nosotros lo celebramos y... ¡fiesta!
Mucho tiempo después (a los árabes no se les echaba fácilmente) "reconquistamos" todo el territorio nacional con la toma de Granada y la expulsión de los árabes (¿todavía alguien se cree que se fueron?, así se cuenta la historia), así que ya sabéis...¡fiesta!
Después vinieron los Franceses con su Napoleón... ¡fiesta!
Y después recuperamos el país para todos tras unas cuantas dictaduras ¡fiesta! ¡fiesta! ¡fiesta!
Y por último vinieron otra vez los moros y recuperamos de nuevo nuestras posesiones, ya sabéis, ¡España Toma Perejil! motivo más que de sobra para una... ¡fiesta!
Y como sé muy poco de historia y España la tiene tan larga, la historia, seguro que he olvidado algo y se podría añadir alguna fiesta más (se admiten ayudas especializadas en independencias varias a modo de comentario, click abajo).
Todo esto debidamente unido a fines de semana y otras festividades patrias, religiosas y paganas, podría acabar en el ¡TRIMESTRE DE LA PATRIA! y los vascos y los catalanes que no hagan el tonto y no renuncien a nuestra historia común, cuando se independicen de España, podrían añadir otra... ¡fiesta!
Pues sí, Panamá sabe celebrar las cosas como se debe hacer y sus personajes históricos tuvieron una gran visión de lo que sería el anhelo humano de los momentos en que vivimos. Donde fallaron fue en la elección del día de la devolución del canal, porque podían haberse apuntado otra fiesta,pero como fue el 31 de diciembre...
Pues que viva Panamá y el lunes (28 de noviembre, 184 años después de la independencia de España, que esa es otra, las celebraciones patrias nos caducan, sino que adquieren solera) ¡fiesta!
Otra cosa rapidita, premio a quien sepa de donde viene el nombre de un pueblo cercano a Ciudad de Panamá que se llama Arraiján.
19 noviembre 2005
Noviembre en Panamá
Ahora en un rato voy a ir al centro ATLAPA, es algo así como el IFEMA de Madrid. Hay unas conferencias sobre medio ambiente organizadas por una ONG española y vienen participantes de muchas partes, entre otras personas estará el catedrático de Ecología de la Complutense Francisco Díaz Pineda.
A ver que tal va.
Me dijo Pedro que podría conocer gente, quizá interesante para mi futuro profesional (sic).
Unas horas más tarde...
Bueno mi futuro profesional está donde estaba esta mañana. Aunque realmente he escuchado unas charlas interesantes, y otras no, y he conocido también a una gente interesante, y otra no.
Panamá es un país sumamente interesante (a esto del "blog" le falta el diccionario de sinónimos de cualquier procesador de textos) desde el punto de vista natural y me gustaría pasar aquí unos años trabajando, aunque a ser posible en un estilo diferente, a saber, más contacto con el mundo real, no vivir en el trabajo y tener vida además de la laboral.
Al día siguiente...
Terminó el congreso. Interesante. Más que otra cosa por algunas personas que he conocido. Las charlas en sí mismas, bastante flojitas. Las mesas redondas con demasiada gente escuchándose lo que ellos mismo tenían que decir. Pero entre ellos hubo un colombiano especialista en algo, muy campechano y con un hablar muy cercano que prefería que le escucharan los demás. Además de lo que dijo, están las citas que repitió, algunas de ellas ya conocía y otras no, pero fueron todas muy oportunas y acertadas. La única que me acuerdo es una que dice que alguien publicó un libro para "Técnicas para mejorar la convivencia entre las personas", todo el libro estaba en blanco, menos una línea al final de cada página que ponía: A nadie le gusta que le jodan.
¿Simple no? Pero qué bien sintetizadas están las técnicas.
He conocido a José Colastro y su hijo Sergio. Éste ha hecho un vídeo, que por cierto me ha regalado ¡y casi lo compro!, sobre las 7 diferentes etnias indígenas panameñas y parece que lo ha hecho muy bien y está en la sección oficial del festival de cine de La Habana. Todavía no lo he visto y no creo que lo vea en breve, no viajo con DVD.
El padre es médico, con conocimientos en medicina natural, que está montando un albergue en Jaqué, la zona Pacífica del Darién. Está en la costa, rodeado de selva virgen y su intención es atraer investigadores, voluntarios y llevar a cabo un programa de educación ambiental con los emberá, pueblo indígena de la zona. Todo suena demasiado interesante como para no interesarme. Me ha invitado a ir, pero no sé si todo cuadrará para ir, pero desde luego me apetece mucho. Dice que en la playa anidan tortugas y que desde el albergue se ven ballenas.
Suena bien, ¿no?
Intentaré algo.
20 octubre 2005
Noticias frescas
Estaré unos días aquí en la ciudad más fea del mundo, haré algunos asuntos pendientes y comenzaré mis vacaciones, que ya os he contado.
Por lo demás nada nuevo, bueno, casi nada nuevo.
El caso es que a principios de septiembre solicité un puesto de trabajo para ir a Galápagos con la organización que traía gente a la reserva, con más recelo que esperanza. Me entrevistaron telefónicamente en inglés a la que contesté con más aplomo que sabiduría y poco después me volvieron a llamar para decirme que me ofrecían el puesto que había solicitado. De esto saco dos conclusiones, la primera que no debo hablar tan mal ese maldito idioma y la segunda que se han debido creer todo lo que ponía en el curriculum, incluyendo eso de "Licenciado en Biología".
Así que, para los que esperaban que estaría mucho tiempo en Madrid a partir de mi llegada para Navidades, siento desilusinarles. El uno de febrero tengo que estar en las islas Galápagos, Ecuador (y no Chile como hace poco leí en un recorte de un periódico español que me mandó mi madre) y estaré allí al menos hasta el 5 de mayo. Eso sí, después de esto no tengo nada previsto.
Parece que al fin y al cabo, hay alguien que sí reconoce nuestro trabajo positivamente y lo mejor es que son los principales clientes de la reserva, que son quienes debían ser más exigentes con nuestro trabajo y que son como un examen continuo. Yo sabía que habíamos hecho un trabajo muy bueno aquí, pero está bien que alguien con conocimiento y capacidad de juicio te lo reafirme. Además después de la desilusión que a lo largo de la temporada hemos ido experimentando en la reserva, está bien que salga algo apetecible.
Mónica se quedará en España haciendo el doctorado de Educación Ambiental donde le han admitido, y a pesar de eso, cuando me llamaron para ofrecerme el puesto, ella daba botes de alegría (literalmente botaba a mi alrededor), mientras yo, impertérrito, aceptaba el puesto con cierto tono displicente (pero sólo era el tono).
Así que así estamos, quien quiera venir a Galápagos a visitarme, ya sabe, a ahorrar una pasta impresionante, que es lo que cuesta ir allí... pagando, porque cobrando sale mucho mejor...
27 septiembre 2005
Chimpún
Mucho más rápido de lo que me hubiera gustado pero ya se acabó nuestra aventura costarricense.
Tras la reunión con el jefe de mierda y el dueño chocho, queda claro que sólo coincidimos en una cosa, en que nosotros no queremos volver y ellos no quieren que volvamos.
La reunión fue bastante patraña, ya que después de echar un discursito y comunicarnos que no cuentan con nosotros para la temporada que viene, el dueño dijo que no quería discutir y ahí se acabó todo.
Bastante injusto, ya que no nos dio la oportunidad de expresarnos y de decir lo que sentimos. De todos modos, cuando sacamos un tema y cuestionamos al jefe, éste se puso a temblar y a tartamudear sin ser capaz de decir nada coherente. En ese momento no seguimos diciendo nada porque estaba claro que no merecía la pena y el hecho de que no me dieran un turno de réplica, aplacó mis ansias de réplica. Parece paradójico, pero el caso es que yo tenía claro que les iba a cantar las cuarenta, pero el hecho de que no quisieran escucharme, me pareció injusto pero no me dejó el regusto amargo de no haber sido capaz de decir lo que pienso. No se lo dije, al menos todo lo que debíamos, pero fue por despotismo no por falta de razón ni de ganas.
La razón que nos dieron es que ellos ven una distancia muy grande entre lo que ellos quieren para la reserva y lo que nosotros queríamos. Y es verdad, hay mucha distancia, la que al menos dista entre un abogado entrometido y un biólogo ejerciendo su profesión, pero no es esa la razón, obviamente. La razón, según lo veo yo, es que el jefe de mierda nos teme, sabe que podemos hacerlo mucho mejor que él y eso le asusta.
De los acuerdos a los que presumiblemente habíamos llegado con ellos, el único que han respetado es el concerniente al dinero, nos pagarán, nueve meses trabajados de los ocho que estaremos aquí.
Por otro lado finalmente no voy a ir a Colombia ya que me sale muy caro y, dado mi poco alagüeño futuro, será mejor que ahorre un poco. Me quedaré en Costa Rica visitando proyectos de gente que conozco y luego iré a Panamá a visitar a una gente y pedirles trabajo en los proyectos que están comenzando allí. Luego procuraré quedar con Fran en su semana de "thanks giving" y así poder pasar una semana viendo lo mejor de ese país.
Pues lo dicho, se acabó y quien no vino a visitarme en estos tres años perdió la oportunidad de conocer un sitio increible... con un jefe de mierda.
10 septiembre 2005
Wilderness First Response
Lo que menos me ha gustado es la manía de los gringos con los acrónimos, llega a ser realmente agobiante la cantidad de acrónimos que usan incluso para hablar.
Para empezar el curso se llama WFR, que lo daba la gente de WMA, e incluye RCP que no todos lo incluyen. El formulario de trabajo es el SOEP que se va rellenando según haces el SEP, que incluye la EE, la EI, la EF y el SAMPLE, además de establecer el AVDI y asegurar el ABC, esto muy importante ya que es vital. Una vez relleno esto, ya puedes decidir qué tratamiento debes seguir, que la mayoría de los casos es llamar al AVA una vez que has hecho el AVB. Si no te ha dado un RAS después de todo, puedes relajarte y tirarte con cuidado para que no tengas un MLC y disfrutes de una ALD, ASAP, con una buena CSM distal en todos tus miembros.
Tras este rollo necesitaréis un POCA o un RICE en el cerebro, para que no os dé un aumento en PIC, al menos BID o TID.
Y estas son sólo las siglas más comunes y usadas.
¿Qué no os habéis enterado de nada? Pues yo tampoco que os creíais.
Pero he aprobado ¡y a la primera! Es lo que tienen los gringos, si fallas muchas, te explican lo que has fallado, dices y firmas que entiendes tus fallos y ya está, ¡quien necesita septiembre!
En cuanto a la gente, eso era lo mejor. Como siempre pasa en este tipo de cosas, cuando un grupo de absolutos desconocidos están una temporada corta conviviendo juntos, el buen rollo impera por todas partes y como no conoces a la gente tanto pues todos lo pasamos muy bien. Había un grupo de hondureños que trabajaban en tiempo libre y otras actividades de naturaleza por todo su país, una gente increíble, con mucha iniciativa, con muchas ganas de compartir sus proyectos (quiero volver a Honduras, pero a trabajar) y con muy buenas ideas y muy buenas maneras de llevarlas a cabo. Espero que tengan suerte, Honduras necesita gente así.
También había un dominicano que era la risa. Con un acento muy similar a los cubanos (para que os hagáis una idea) y que parecía un niño pequeño en la clase, siempre con la mano levantada dispuesto a contestar cualquier pregunta que hiciera la profesora. Había varios ticos, un gringo de origen irakí (explosiva mezcla en los tiempos que corren), otro gringo y una boliviana, que me recordó lo bonito que suena el acento de Bolivia, tan musical, entre el venezolano y el argentino pero sin lo empalagoso del primero ni la petulancia del segundo, y dos españolitos de a pie, que con su acento parecen estar todo el día enfadados según dicen los americanos (sensu lato).
En cuanto a lo demás bien. El curso lo dimos en una estación biológica en el área de Monteverde, pero en la vertiente Atlántica. Es un sitio muy bonito, con mucho bosque, con una laguna muy bonita y riachuelos donde buscar las ranas de vidrio que no hemos visto.
En uno de estos riachuelos, buscando ranas en la noche, se me cayó la cámara digital, la nueva, la que me compré después de que me robaran la otra, al agua y casi me da algo.
Una vez había leído en una revista qué hacer en un caso así y me puse manos a la obra: Pregunté a todo el mundo si tenían un secador de pelo, pero parece que no es lo más habitual en la selva húmeda, será que no tiene mucho futuro. Cuando ya había perdido la esperanza a alguien se le ocurrió que usara el ventilador de uno de los coches que habíapor allí y dicho y hecho. Me dejaron el coche, puse el ventilador a tope, con la temperatura a tope también, presumiendo que así absorbería más agua y envolví la cámara en una bolsa con un agujero frente a la salida del ventilador para que no se llenara de aire y todo sellado con cinta americana a la parrilla del coche. Después de más de tres horas aguantando la cámara, la encendí y parecía que funcionaba pero con la pantalla haciendo cosas raras. A la mañana siguiente la puse al sol para que se evaporara la humedad y por la tarde ya parecía que funcionaba bien. ¡Salvé la cámara! No haberlo hecho habría supuesto perder dos cámaras iguales en menos de dos meses.
Así que ya sabéis, si se os cae una cámara al agua, no la deis por perdida, intentad esto que os he contado, a mi me funcionó.
La estación es el típico sitio donde te gustaría volver para poder disfrutarlo, ya que en esta ocasión no lo hemos disfrutado mucho ya que el curso era realmente intenso, con nueve horas de clase diarias y tareas para después. ¡Y todavía había gente que estudiaba después!
Y eso es todo respecto al cursillo.
Ahora ya estamos en la reserva de nuevo, hay pocas tortugas, lo que es un alivio de trabajo y poca gente, lo que es un alivio de agobio. El 23 llega el dueño de la reserva y junto con el jefe, tendremos una reunión, presumo que larga y tensa, donde aflorarán todos los problemas y desavenencias de toda la temporada, que son muchas y diversas.
Y un mes después, Mónica ya estará en Baja California, que es California, pero Méjico, no EE.UU. y yo, supongo que estaré en Panamá visitando proyectos donde poder meter la cabeza.
A estas alturas del año ya estaréis todos de vuelta de las vacaciones y todavía nadie me las ha contado, así que ya sabéis...
15 agosto 2005
Bocas del Toro... otra vez.
Era la cuarta vez que visitaba Bocas y la única de las cuatro en que el tiempo no nos ha acompañado. El buen tiempo, se entiende.
Llegamos y nada más ver a los padres de Mónica se puso a llover, en un preludio de lo que iba a ser la tónica de esa semana. El año en el Caribe ha sido muy seco y desde mediados de julio estaba lloviendo bastante por lo que a principios de agosto pensábamos que ya habría pasado el mal tiempo, pero nada de eso, siguió, y sigue todavía, aunque ya no tan malo, alternando días malos con días buenos.
El primer día completo en Bocas fuimos a la playa de Polo, un lugar muy bonito que ya conocíamos pero apenas de paso, por lo que un día de playa, relajado y con buen tiempo, era de agradecer. A pesar de vivir en la playa y dormir a escasos 30 metros de la línea de marea alta, no puedo recordar la anterior vez que me había bañado en el mar. La verdad es que apenas me baño… y en el mar tampoco.
Al día siguiente fuimos a bucear ya que el padre de Mónica quería aprender y se hizo lo que llaman un buceo de descubierta, que es algo más que un bautismo, te dan algo de teoría, una sesión de aguas confinadas y luego el buceo propiamente dicho. Después de las aguas confinadas, se puso a llover tanto que tuvimos que regresar y dejar el buceo para otro día. De todos modos nos mojamos como si hubiéramos buceado.
A pesar de ser la cuarta vez que estábamos allí, Mónica y yo no conocíamos la variedad de restaurantes que tenía Bocas, ya que habitualmente íbamos de cutres, comprando algo en el supermercado. Conocimos bastantes restaurantes, dos especialmente buenos y no especialmente caros. Uno italiano con productos italianos muy buenos y otro de comida internacional con unas entradas muy buenas.
Otro día que no llovió mucho fuimos a Boca del Drago, en el extremo opuesto de la isla principal. Es un sitio muy bonito que habitualmente tiene una zona muy buena para hacer apnea, pero que debido a las lluvias de los días anteriores tenía las aguas demasiado turbias, por lo que la tentativa apenas duró unos minutos.
Un par de días cogimos unos kayaks del hotel donde nos alojábamos y nos fuimos a coger olas como si fueran tablas de surf. Obviamente es más fácil porque no te tienes que poner de pie, pero obviamente las olas te vuelcan el kayak mucho más de lo que te gustaría.
Y poco más hicimos, a parte de andar la calle principal de Bocas arriba y abajo bajo una implacable lluvia que nos acompañó casi constantemente, comer bien, dormir mucho y relajarnos lo que ya hacía tiempo que necesitábamos.
15 julio 2005
El Principio del Fin
El caso es que, muy a nuestro pesar, no volveremos a la Reserva Pacuare la próxima temporada. El proyecto era muy bueno y original (y no porque fuera nuestro), donde básicamente se integraban conservación, investigación y educación y las cosas este año, en lo relativo a él, marchaban muy bien, pero como digo (y de momento no es oficial), no volveremos a la Reserva Pacuare, que no quiere decir que no volvamos a Costa Rica, ¿quién sabe?
Los asistentes de investigación están haciendo un montón de proyectos diferentes, tenemos relaciones con gente de universidades, de museos de historia natural y de organizaciones conservacionistas grandes y esto, por fin, parece lo que queríamos que pareciera, una Estación Biológica, donde hay un montón de investigadores, todos con su propio proyecto y con ganas de terminarlo y publicarlo en alguna revista más o menos científica.
Como digo, las cosas relativas al proyecto van muy bien. De hecho ya hay una gente haciendo una cosa parecida, pero con dinero de verdad, en una estación cercana.
Pero no todo depende de nosotros y no estamos tan aislados como debéis suponer. El jefe está a escasa tres horas de la Reserva y estamos en comunicación telefónica casi constante.
Muchos ya lo sabían antes que yo, pero ya sabéis que no soy muy bueno conociendo a las personas, el caso es que por fin me he dado cuenta (bastante tiempo después que Mónica, que me lo venía diciendo), que nuestro jefe es un auténtico cabrón (y no se me ocurre otro calificativo). Es la típica persona que se aprovecha todo lo que puede de las demás y que luego cuando no le hacen falta los despide como si tal cosa, vamos, puñalada trapera por la espalda, que se dice.
A parte de esto, desde el principio de la temporada ha tenido muchos detalles que muestran su talante déspota, arrogante, soberbio, orgulloso, manipulador, mentiroso, usurero, clasista y cínico, aparte de cabrón, que creo que ya lo había dicho.
Hace apenas unos días le pedí explicaciones sobre una cosa que había hecho y con una suficiencia y un cinismo que dan asco, me contestó que no fue intencionado, pero que si lo fuera (admitiendo que sí lo fue) tampoco se arrepentiría. Le dije que no respetaba a la gente ni su trabajo y que mostraba muy poca ética y me contestó que la ética es un asunto muy profundo. Como el asunto concernía a una amiga nuestra, como solución, nos dijo que no era necesario que ella se enterara.
Supongo que así, no tiene muchos amigos.
No merece la pena entrar en detalles, pero el caso es que no vamos a aguantarle más y a la vuelta de las vacaciones en Agosto le diremos a él y al dueño de la reserva, que la temporada que viene no volveremos. Por supuesto esta temporada la acabaremos como estaba previsto, si nos dejan, aunque sólo sea por la gente que hemos traído y que han empeñado sus pertenencias para pagarse el viaje y poder hacer aquí su proyecto.
Lo que aquí se hace ahora nada tiene que ver con lo que se hacía cuando llegamos hace tres años. El proyecto ha dado un vuelco y mucha gente se ha interesado por nuestras ideas y por nuestros proyectos que poco a poco y con mucho esfuerzo e ilusión hemos ido sacando adelante.
Como hace poco he leído acerca de un proyecto para el estado palestino, el proyecto era "tan bueno que sólo un ingenuo podía tratar de llevarlo a cabo" y sé que no demuestro mucha modestia diciendo esto, pero así siento que era nuestro proyecto y claro, el ingenuo era yo, que no veía en mi jefe el talante arriba comentado y que otros muchos ven. Quiero suponer que no lo veía por pragmatismo más que por ceguera. Realmente me apetecía llevar adelante el proyecto y estaba dispuesto a pasar por alto ciertos detalles, pero ya hay detalles que no se pueden pasar por alto, sobre todo cuando se van acumulando muchos.
Además, este proyecto no es sólo un trabajo, es casi una forma de vida, es, mientras trabajamos aquí en él, nuestra casi exclusiva vida.
Ahora vuelve a mi aquella rabia incontenida (multiplicada por diez) que desearía haber descargado contra el ladrón aquél y que mi padre me dijo, con razón, que no había recibido la misma educación que yo ni había tenido mis oportunidades, pero el cabrón del jefe sí, así que no hay escusa...
Así que... así estamos, empezaremos a buscar trabajo donde sea, por que una vez que me he acostumbrado al trabajo de campo y al trópico no quiero volver a la ciudad.
De momento no sé qué vamos a hacer, probablemente Mónica se vaya a Baja California en octubre y hasta diciembre con la organización educativa que trae gente a la reserva y yo me buscaré algún proyecto para colaborar una temporada en Colombia e iré a visitar a una gente que conocemos y que está empezando un proyecto en Panamá y con la que quizá haya alguna posibilidad de futuro.
Y supongo que en diciembre volveré como estaba previsto a España, a ponerme hasta arriba de chorizo, queso, jamón y buena comida española, la mejor del mundo se mire por donde se mire.
Pues eso, ya os contaré como evoluciona el asunto.





