03 febrero 2007

¡Por allí sopla!

Es lo que decían en la famosa novela de Herman Melville (al menos en la tradución española que estoy leyendo), y es lo mismo que decíamos cuando avistamos un soplo en el horizonte, mientras navegábamos por el Mar de Cortés.
La experiencia ha sido tan buena, que me gustaría repetirla... pero tengo tanta suerte que la voy a repetir. Este mismo martes me vuelvo a embarcar en en Pezsapo II, un pequeño barco de pesca adaptado para el avistamiento de ballenas, (pezsapo, es el nombre común de por aquí, del tiburón ballena).
Lo que realmente marca la diferencia entre observar ballenas y lo que hicimos nosotros, es que nosotros fuimos acompañando al equipo de investigadores de la Universidad de Baja California Sur, dirigido por Jorge Urbán, un especialista en mamíferos marinos muy reconocido.
¿Y qué hay de diferente? Pues que cuando se ve una ballena en viajes turísticos, rezas porque ésta se acerque, ya que está prohibido acercarse mucho y de hecho no se pueden perseguir. Cuando veíamos una ballena nosotros, nos subíamos, cual capitán Ahab persiguiendo a Moby Dick, en una panga rápida y la perseguíamos, hasta conseguir las fotos necesarias para la fotoidentificación y la muestra de piel y grasa subcutánea necesaria para la biopsia (eso se consigue disparando unas flechas especiales con una ballesta).
¡Vamos! que había que acercarse mucho.
¡Vamos! que muy peliculero, pero real, real e intenso... muy intenso.

Las pangas arrastradas por el Pezsapo, detrás la isla San Francisquito

Además, al ir acompañados por investigadores, se aprende muchísimo, y no las típicas leyendas que cuentan los guías.
Mi primer avistamiento en panga, fue de un grupo de unos 20 cachalotes (cada uno de ellos de más de 15 metros de largo y unas 50 toneladas, tres veces más largos que la panga y muchísimas veces más pesados).

Lo más parecido a una foto de cachalote que tengo ahora disponible, Jean junto a un cráneo varado hace años

Después de conseguir la muestra de piel y grasa, el cachalote tomó aire, arqueó su cuerpo más de lo normal (lo que nos dice que se está preparando para una inmersión larga) y sacó la aleta caudal del agua (que sólo sacan para sumergirse verticalmente durante las largas inmesiones).
A través de mi objetivo fotográfico de 300 mm, lo estaba viendo todo muy bien; el orificio nasal ladeado a la izquierda, el soplo que sale dirigido a ese lado, la pequeña aleta dorsal y la gigantesca aleta caudal, cuyas puntas quedaron amputadas en la primera foto que disparé, ya que no me la esperaba tan grande.
Cuando se ve navegar una ballena superficialmente, comienza asomando la cabeza, luego el orificio nasal, que abre y cierra para respirar, luego va saliendo el lomo, que es como estos trenes que nunca dejan de pasar cuando tienes prisa, posteriormente la aleta dorsal y finalmente la cola, que puede sacarla o no, según se vaya a sumergir o vaya a seguir navegando superficialmente.
Además de cachalote, vimos ballena azul, el animal más grande que jamás ha existido, comiendo, lo que la hace parecer mucho más grande ya que llena su garganta con miles de litros de agua que luego filtra con sus ballenas para quedarse solo con el krill; rorcual común, por los dos lados, que es lo bueno, ya que esta ballena tiene la mandíbula izquierda negra y la derecha blanca; rorcual tropical, yubarta, exhibiéndose con saltos espectaculares (¿cómo es posible que un animal de más de 40 toneladas pueda salir completamente del agua de un impulso?); calderón tropical, delfín mular y delfín común, estas tres últimas especies en grupos que van de 50 a 300 individuos.
Tanta ballena y tanta adrenalina generada por sus avistamientos, casi me hace olvidar de los increíbles paisajes por los que hemos navagado, desde el Parque Nacional de Espíritu Santo al Parque Nacional Bahía de Loreto, pasando por infinidad de islas deshabitadas y protegidas con excelentes y preciosas playas, donde acampábamos para dormir.

Pisando tierra firme tras un primer día un poco movido para algunos. Isla de San Francisquito


Playa de Punta Gato, en la costa entre La Paz y Loreto

Para la próxima, espero tener alguna foto digital de ballenas grandes, para que algún suspicaz no piense que me ha poseído el espíritu errante y atormentado del Capitán Ahab, pero es que cuando me subía a la panga para acercarnos a las ballenas, me llevaba sólo mi cámara reflex con diapositivas, así que sólo puedo mostrar algunas fotos tomadas con la cámara digital desde el barco, a los juguetones delfines que disfrutan poniéndose en la proa de barco.

Algunos estudiantes fotografiando delfines mulares en la proa del Pezsapo II

15 enero 2007

¡Chihuahua!

Pues como decía, tras estar unos días en el DF con los padres de Mónica, nos fuimos para Chihuahua, el estado más grande de México (aproximadamente la mitad que España), concretamente a la Sierra Tarahumara, más conocida por los espectaculares cañones que la atraviesan y conocidas en el mundo entero como las Barrancas del Cobre, por donde pasa un tren con un recorrido espectacular.
El viaje de Chihuahua a Creel, lugar donde empezaríamos a conocer la sierra, fue en autobús, cinco horas de trayecto, donde a cada rato subía alguien a cantar, bien con guitarra, bien con acordeón, pero siempre con sombrero tipo vaquero pero de paja.
El conductor del autobús, para facilitar la escucha paraba la película. El bus estaba tan abarrotado que el guitarrista trasteaba en la vertical y el acordeonista abría el fuelle en el mismo sentido. Eso sí, cantaban con potente voz la misma canción una y otra vez, todas de desamor y ninguna de amor, con una voz entre melancólica y nasal que debe ser tan típica por estos lares como el perro que da nombre al estado.
En Creel nos alojamos y desde allí hicimos varias excursiones. La cuestión es que toda la zona estaba más nevada que cualquier estación de esquí de Europa y nosotros íbamos preparados como si fueras a una estación de esquí española, esto es, con zapatillas y un forro fino.
Así que hicimos excursiones más o menos domingueras, pero que nos dieron una idea de lo que por allí hay y un poso algo amargo que hace que cuando te vas te dices que tienes que volver, y realmente espero tener la oportunidad en el futuro de hacerlo y poder caminar por la infinidad de caminos que allí existen.
Mientras tanto, os dejo unas fotos:

Desde el autobús camino a Creel, campos nevados e infinitos


Unas cuevas cercanas a Creel donde viven algunos indios Tarahumaras. Los mexicanos se sienten muy orgullosos de su multiculturalidad y la gran diversidad étnica de su país, pero a fin de cuentas los indios, son siempre los que peor viven:


El Valle de los Hongos, cerca de Creel también, donde vive una comunidad Tarahumara (para ser precisos diré que la gente se llama a sí misma Raramuris y a su idioma Tarahumara, pero al final es este vocablo lo que se suele usar para ambos conceptos)


En el Valle de los Hongos:


El bosque de pinos me recordaba bastante a algunas zonas de España, especialmente a la zona de la Serranía de Cuenca, donde también hay muchas formaciones rocosas espectaculares:


La Cascada Cusárare, una espectacular cascada en horas bajas, según dicen, ya que la temporada de lluvias en Julio y Agosto, lleva mucha más agua (comparar el tamaño de la lámina de agua con los pinos para hacerse una idea del tamaño de la cascada. Los pinos son de tamaño normal, unos 20-30 metros):


Indígena Tarahumara en la orilla del lago Arareko vendiendo artesanía:


Mónica en la Barranca de Urique, camino a Batopilas, el cañón más profundo de toda la sierra y que tienen el orgullo de decir que es más profundo que el Cañón del Colorado, con más de 1800 metros de profundidad:


En el tren de las Barrancas del Cobre, conocido como Chepe y que atraviesa algunas de las barrancas de la sierra, pero, y pesar de que va despacio, se te hace que corre demasiado. El tren lo cogimos casi 2500 metros de altitud y nos bajamos seis horas más tarde a poco más de 300.


Y para terminar algo que no tiene que ver nada con Chihuahua. Es un restaurante cerca del Zócalo capitalino cuyo nombre es... curioso, pero desde luego mejor que esa famosa cadena de pollos gringa:

10 enero 2007

¡Vacaciones en México!

A continuación paso a relatar el viaje que hemos hecho por la Ciudad de México (Patrimonio de la Humanidad) y alrededores con los padres de Mónica. Para no aburrir al personal (que ya lo aburriré en otras entradas), resumo, pongo fotos y espero comentarios.
En la Ciudad de México (el DF para los mexicanos, por cierto que aquí la x entre vocales siempre se lee como j, a la antigua usanza del castellano, misma razón por la que Cervantes escribió Quixote y no Quijote, pero jamás pronunció la x como se hace ahora, y no me refiero a como lo hace mi madre, como si fuera s...) hay un montón de cosas que ver, algunas bien chingonas y otras que no son tan chido.
Vimos el Zócalo, una de las plazas más grandes del mundo (la tercera según los datos locales, tras Tiananmen en Pekín y la Plaza Roja de Moscú, pero si pincháis aquí veréis que ni tan siquiera es la más grande de México y la Plaza Roja de Moscú ni es la segunda ni es más grande que el Zócalo), donde nos comimos las uvas entre el exacerbado entusiasmo local.

Vista del Zócalo desde La Torre Latinoamericana. A la izquierda la Catedral y de frente el Palacio Nacional con lo murales de Diego Rivera

Visitamos el Museo de Antropología (más arqueológico que antropológico, pero esto es como los hijos, cada cual les pone el nombre que le da la gana), que es muy interesante y que está abarrotado. Si fuera como en el Louvre, donde cada pieza ocupa una vitrina (independientemente del valor de la pieza), sería tan grande como él.

Un indígena azteca, a la salida del Museo de Antropología, bailando y ofreciéndose para quitar los malos espíritus. Como contraste los rascacielos de Polanco al fondo

Hicimos una excursión a Puebla, ciudad llena de iglesias y de cerámica que ellos llaman de Talavera, así que como que no me pareció nada especial.
Fuimos a Teotihuacán, (Patrimonio de la Humanidad) que es donde los teotihuacanos construyeron unas pirámides muy grandes, que subimos y bajamos. Muy bonito.

La Calzada de los Muertos, con la Pirámide del Sol a la izquierda, desde la Pirámide de La Luna


Mónica y yo en la Pirámide del Sol, al fondo se ve la de La Luna. Foto: Uno que pasaba


Estuvimos en muy diferentes zonas del DF, el bosque de Chapultepec (que significa Monte de Grillos o Saltamontes, de ahí lo del Chapulín Colorado)

En el bosque de Chapultepec, espectáculo típico indígena. Está alto, sí.

el barrio Rosa, Polanco (que no se asusten los peperos, que nada tiene que ver con el susodicho), La Alameda con la Policía Montada...¿disfrazados de Pancho Villa?:


El museo de Bellas Artes, la casa de los Azulejos (tipo Talavera, ¿os suena?) donde cenamos en nochevieja, el Palacio Nacional con los famosos murales de Diego de Rivera:

Parte del mural principal del Palacio Nacional, con cierto tinte... ¿de izquierdas?

...que estuvo casado con Frida Kahlo, cuyo museo, que visitamos, está en el barrio de Coyoacán, que también visitamos...

Javier, Mónica y Cathy, en el museo de Frida Kahlo

... el barrio de San Ángel con su mercadillo de pintores en plan Montmartre, el mercadillo de La Ciudadela, el ballet folclórico nacional:


... y muchos sitios más.
Entre todo esto quiero destacar dos sitios, uno para bien y otro para mal.
¿Por cual queréis que empiece?
Como no podéis contestar, o todavía no sé cómo se podría hacer esto interactivo... empiezo por lo malo y luego lo bueno, al revés de como lo hacen los gringos, que primero te doran la píldora con lo bueno y luego te dicen lo malo de sopetón.
Lo malo, malo, malísimo es el Santuario de Guadalupe y su parafernalia proseletista católica romana lava-cerebros. Como este tema me toca muy profundo, prometo escribir una entrada para explayarme con tranquilidad.
Lo bueno, bueno, buenísimo, Xochimilco (que no, que sólo entre vocales se dice como j, aquí se dice como x, pero no de las de mi madre, ya sabéis).
Xochimilco es una red de canales y lagos (debería haber explicado antes que la Ciudad de México está construida sobre un lago, que fueron desecando y rellenando, quedando canales de drenaje y pequeñas lagunas, por donde se comunicaban los aztecas, algo parecido a Venecia, pero más colorido.
Y me pregunto yo ¿pero es que no hay suficiente tierra emergida donde establecerse? ¡con lo que vivir en el agua nos dificulta la vida a los seres vivos TERRESTRES!)
El caso es que Xochimilco, que está declarado Patrimonio de la Humanidad y, más importante, tiene una especia endémica de anfibio localmente llamado axolote; son un montón de canales con miles de barcas que llaman trajineras (y que no sabemos si viene de traineras o es debido al inmenso trajín que hay), más otras miles de trajineras más pequeñas que te ofrecen de todo, tacos, tequilas, tortas de maíz, mariachis, bandas, helados, chiles, artesanías, plata... todo ello inusitadamente con apenas turistas, todo muy mexicano, muy auténtico, muy caótico.
Si alguien viene al DF, sería lo primero que les recomendaría.

¿Cómo estaban los canales? ¡Abarrotaos!

Y casi para despedirmos, una visita al Museo de Historia Natural... una visita... ¡de miedo!

23 diciembre 2006

Aleteo de Tiburones

Los tiburones, las rayas y las quimeras forman una clase de vertebrados llamada vulgarmente peces cartilaginosos, ya que tienen huesos cartilaginosos y no óseos, como los demás peces que se llaman peces óseos (¿difícil verdad?)
Los tiburones son casi los primeros vertebrados que habitaron el mar, la mayoría se reproducen como nosotros, esto es, tienen fecundación interna, embarazos y partos (eso sí, para aumentar la leyenda negra, añadiré que, como se fecundan varios embriones en cada útero -tienen dos- el embrión más fuerte se come a los demás y sólo queda uno por útero antes de salir).
Según dice la FAO, que no se dedica a la conservación:

Los tiburones, rayas y quimeras son animales de larga vida, lento crecimiento y escasa descendencia. Estas características están asociadas con una baja productividad, una estrecha relación población-reclutamiento y una lenta recuperación de los poblaciones en caso de sobrepesca.

Como hay muchos más herbívoros que carnívoros, el consumo cárnico se basa, lógicamente, en los primeros. Si nos pusiéramos a comer leones, acabaríamos con ellos en menos de tres meses. Pues con los tiburones algo parecido.
Hay un problema muy grave asociado a la sobrepesca de los tiburones (que ya de por sí es grave, como indica el término sobrepesca), que ha llevado a muchas especies al borde de la extinción, y es el aleteo.

Tiburón martillo con la aleta dorsal cortada en la playa de El Mogote, La Paz, Baja California Sur, México

En algunos lugares se comen los tiburones enteros, como el cazón en muchas zonas de España, pero en otros (principalmente China, Japón, Taiwan y otros países asiáticos) sólo consumen las aletas, para hacer sopa, sobre todo.

Otro tiburón martillo con las aletas pectorales cortadas. El Mogote, La Paz, Baja California Sur, México

Las aletas en los tiburones representan apenas un 5% del peso corporal, por lo que los barcos pesqueros pueden cargar muchas más aletas de tiburón ¡si no cargan el resto del tiburón!
El kilo de aleta de tiburón se vende, casi siempre clandestinamente, a unos 100 US$, mientras que la carne de tiburón tiene precios normales que pueden rondar como mucho los 10 US$/Kilo. Un marinero español gana más de 10.000 € por mes de faena. Como es un trabajo muy duro, se lo merecen.
Mientras faena, en la redes se encuentran muchas especies que no son objeto de su pesca, por lo que las libera, no sin antes haberles cortado las aletas, en el caso de los tiburones, para venderlas en el mercado negro. ¿No le llega a fin de mes con su sueldo? Como dijo Gandhi:
"El mundo es suficiente para cubrir las necesidades de los humanos, pero no su avaricia"

El aleteo supone un vergonzoso desperdicio en un mundo donde mucha gente pasa hambre y muchas especies se extinguen rápidamente

Hace poco apareció un informe de OCEANA (una gran organización con base científica que se dedica a proteger los océanos) que se publicó resumidamente en EL Mundo, sobre las pesquerías de tiburón. España, que es el mayor esquilmador de los mares tras Japón, se aupa hasta la primera posición en el caso de las aletas de tiburón (que ni siquiera se consumen en España). Oceana dice que Europa, el continente donde nos sentimos orgullosos de ser los más conservacionistas del mundo, pasa de las recomendaciones científicas y pesca lo que le da la gana, como tiburones en peligro de extinción y aunque han limitado su pesca (a lo que España se oponía, pero afortunadamente ganaron las tesis alemanas) se da una cuota muy superior a la recomendada científicamente.
¿Alguien se imagina una foto como la que publica El Mundo, de una especie en peligro de extinción, como los elefantes, apilada en una nave legalmente? Pues la mielga (Squalus acanthias), cuya población europea está considerada en peligro crítico de extinción, tiene una cuota de captura de 3500 toneladas. ¡Increíble!
Quizá para muchos esto del aleteo sea algo completamente nuevo, pero por ejemplo, países como Costa Rica, en vías de desarrollo lo prohibieron en 2001 y en España, país desarrollado y ultramoderno, seguimos masacrando tiburones.
Ayer en El Mogote, encontramos unos pescadores que estaban cortando las aletas (¡sólo las aletas!) a, al menos, seis tiburones martillos, en una zona donde vienen decenas de miles de turistas a ver tiburones todos los años. Como vemos es un problema mundial, por lo que desde hace tiempo se está pidiendo que se prohiba (no es lo mismo prohibir el aleteo que la pesca del tiburón).

Tiburones sin aletas en la playa, las gaviotas no podrán incarles el pico porque los tiburones tienen una piel sumamente dura. Al fondo se ve la ciudad de La Paz, Baja California Sur, México
Todas las fotos: Iñaki Abella Gutiérrez

Paraíso del Mar

Ayer estuvimos en El Mogote, que es una barra arenosa que cierra la ensenada de Aripes, dentro de la bahía de La Paz y justo enfrente de la ciudad de La Paz, donde vivo actualmente.
Cogimos unos kayaks y nos fuimos para allá para ver cómo van las obras que se van a cargar las dunas, las playas y parte de los manglares de esta, hasta ahora, espectacular barra arenosa. El proyecto que están desarrollando se llama "Paraíso del Mar", pero cuando acaben deberían cambiarlo a "Aquí estaba el Paraíso del Mar"
¿Paradójico verdad?
Todos los desarrollos urbanos "venden" naturaleza para poder destruirla luego con sus construcciones. En España es un tema muy bien conocido, tanto que a nivel mundial, los desarrollos turísticos exagerados se llaman "balearización" lo que nos deja muy mal por cierto.
Si uno se mete en la página de este desarrollo puede ver, antes de que se lo carguen, bonitas imágenes de lo que van a destruir (bueno para ser justos hay que decir que la puesta del sol no la van a destruir allí, pero sí van a destruir la de La Paz que quedará detrás y donde una de las actividades preferidas de los lugareños es ver cómo se pone el sol tras El Mogote).
Pero "Paraíso del Mar" da una vuelta de tuerca a los desarrollos turísticos ambientalmente rechazables.
Existe una organización muy grande y prestigiosa de divulgación y conservación de la naturaleza en EE.UU. llamada "National Audubon Society" (Audubon para los amigos) y que es la organización más prestigiosa dedicada fundametalmente a las aves que existe en EE.UU. y eso es mucho decir.
Existe también una oscura y desconocida organización, que se dice educativa, llamada "Audubon International", cuyo logo también es de aves.
¿Confuso verdad?
Pues "Paraiso del Mar" ha pagado al menos 9.500US$ (ese es el dinero para empezar a hablar, pero el proceso final suele acabar en torno a los 50.000US$) a "Audubon Society" para que certificara su desarrollo como "Ambientalmente amigable". Por supuesto "Paraiso del Mar" no tiene dinero para pagar a una sociedad íntegra y de verdad como Audubon para que hiciera lo mismo (que nunca lo haría)
Obviamente cualquier gringo que va a comprar una casa allí, ve el logo de "Audubon International" y piensa que es el de Audubon, sociedad conocida y respetada, por lo tanto de fiar. Una vez más el engaño está hecho.
Una vez más, los únicos que pueden parar esto somos los consumidores. Si nadie compra casas en sitios así, nadie construirá y destruirá, sitios así.
¡Ah! por cierto, para conseguir los permisos para construir, ha habido todo tipo de corruptelas políticas.
Tema que debería llamarse "españolización".

15 diciembre 2006

Las tortugas me presiguen

Pues sí al final ha salido.
Resulta que el pasado martes nos propusieron nuestros jefes un proyecto muy interesante y al final ha salido.
Lo malo es que nos quedamos sin 10 de vacaciones, que no es que sea muy malo, porque la verdad no tengo mucho dinero para estar un mes viajando. Así que saldremos de aquí el día 23 a México D.F. y volveremos más o menos el 12, pasando por las Barrancas del Cobre, un poco antes de lo pensado.
El proyecto consiste, básicamente, en hacer una recopilación de las diferentes estrategias de conservación de tortugas marinas en el mundo para elaborar una especie de guía con las más exitosas, para publicarla junto al SWoT (por cierto que si pincháis aquí y bajáis hasta Costa Rica, ¿quién está ahí?) y ser presentada en el próximo Simposium Internacional de Tortugas Marinas, que es en Carolina del Norte (o del Sur...)
El proyecto está subvencionado por Conservation International y auspiciado por el Grupo de Especialistas de Tortugas Marinas de la UICN.
Así que a trabajar como locos, porque antes de irnos a D.F. tenemos que entregarlo para que nos lo reenvien el 12 con las correcciones y volver a enviarlo el 15 de enero, (o algo así, no soy muy bueno con las fechas...) así que va a estar todo apretadito, pero bien contentos.

08 diciembre 2006

Bahía de Loreto y San Javier

El fin de semana pasado fuimos a la Bahía de Loreto, una zona en el mar de Cortés más al norte de donde vivimos. Parte de la bahía es Parque Nacional y es una zona muy bonita donde a partir de Enero estaremos viendo ballenas.
La idea era ir a las fiestas de San Javier, en un pueblo cercano a Loreto, pero afortunadamente para mí, no llegamos a tiempo y sólo pudimos ver el resultado de una macrofiesta, basura... mucha basura.
A la vuelta de San Javier paramos a ver una pinturas rupestres, que poco tienen que ver con las increíbles y gigantescas pinturas rupestres que hay en ciertas zonas de por aquí y que están declaradas patrimonio de la humanidad.
Una vez vistas las pinturas (apenas dos minutos) puse la vista en la pared en sí misma y la flora y fauna que albergaba, mucho más interesante desde mi punto de vista que unas pinturas que alguien dice que son rupestres. De todos modos eso no quita para que esté realmente interesado en ver las pinturas gigantes que he visto en fotos y que sí me parecen interesantes (además para verlas hay que hacer una caminata muy larga por una sierra que tiene suficientes atractivos naturales por sí sola).
Ahí van unas fotos:
Primero el motivo que nos detuvo ahí, las pinturas... curiosas. Foto meramente testimonial.


Luego lo que más me llamó la atención, una tarántula bastante grande. Foto básicamente zoológica.

Y por último, unas plantas en unas grietas. Fotos pretendidamente artísticas.



Ya sabéis, se admiten comentarios... de cualquier clase.

24 noviembre 2006

La Balandra...otra vez

Y es que he vuelto a la playa de Balandra, ya que estos días había mareas muy bajas y muy altas y me interesaba ver esa playa con mareas muy bajas, ya que queda al descubierto una gran zona de arenas que hace que sea mucho más bonita que cuando está cubierta de agua. De todos modos, he visto fotos con la marea más baja todavía y se ve más bonita y espectacular todavía.
Cuando iba cerca de la pared que separa los distintos sectores de la playa, escuchaba un pequeño rumor que me recordaba a la escena de "Indiana Jones y el Templo Maldito" cuando entran en no sé qué cámara y está llena de bichos corriendo por todas partes. Sin sentirlos físicamente sobre mí, vi cientos de lo que aquí llaman cucarachas de mar, trepando por la pared y metiéndose en pequeñas grietas que hasta entonces habían pasado inadvertidas. No son verdaderas cucarachas, sino unos crustáceos, isópodos, emparentados con los pececillos de plata que todos tenemos en nuestras casas. Podéis fijaros que tienen más de tres pares de patas, (lo que les separa de los insectos) más de cuatro, (lo que les separa de los arácnidos) y más de cinco, (lo que les separa de los crustáceos decápodos).


Pongo una foto muy parecida a otra que puse en la anterior entrada dedicada a esta playa, pero donde se puede ver la arena aflorando.


Y para terminar una foto del malecón de La Paz, ciudad donde las ballenas tienen un gran protagonismo. La que se representa aquí, "abrazando" a la luna nueva, es una ballena jorobada o yubarta, que es muy fácil de distinguir por las enormes aletas braquiales.

21 noviembre 2006

¡Estoy vivo! ... y Mónica coleando...

Pues sí, de momento se posponen las disputas por mi chaqueta cortavientos y otras de mis, todavía, pertenencias. Estoy vivo, bien chingado, pero vivo.
Aunque lo de ayer me dejó con los brazos prácticamente inservibles, voy a hacer un esfuerzo ímprovo para contaros la crónica de lo que sucedió.
Salimos a las 6:00 de la mañana (bien empezamos...) en un barco bastante grande llamado “Don José” a lo que Mónica respondía “Hola Don Pepito”, pues ella es capaz de estar despierta a esas horas de la mañana, ¡y sin tomar café!
El barco era bastante grande, con camarotes, tres cubiertas y una terraza. Allí estábamos 17 personas más la tripulación, todos más o menos dispuestos a nadar por y para los océanos.
Abro aquí un inciso: Algunos de los logros de las ONG para las que va destinado el dinero son: la compra de la Isla Espíritu Santo para evitar su construcción y la posterior cesión al estado mexicano como Parque Nacional, la instalación de sencillos purificadores de agua en cientos de ejidos familiares en áreas rurales y remotas para evitar enfermedades gástricas, la protección del área marina de la isla donde ayer estábamos nadando, tras la realización de un proceso participativo plural, (lo que antes se llamaba “anarquía”, pero que desde el indebido uso e incorrecta interpretación de esta opción política, se conoce bajo este ostentoso eufemismo, pretendidamente moderno), que se considera modélico en cuanto a procesos participativos se refiere, y la instalación, en esta misma isla, de boyas de amarre para proteger los fondos de las anclas.
Más que una carrera era un reto, recorrer los 10 Km que separan Los Islotes (una zona del conjunto insular de Espíritu Santo, donde crían cientos de lobos marinos), de la ensenada de “Candelero”, donde habitualmente acampamos con los estudiantes. Como la mar estaba muy brava, se decidió recortar un poco el recorrido para comenzarlo ya a resguardo de los vientos de componente noreste que hacían muy difícil la natación, por lo que los diez kilómetros quedaron reducidos a nueve (oficialmente, pero según los mapas que tenemos en la oficina, son diez desde donde empezamos a nadar y desde Los Islotes algo más de once).
Comenzamos a nadar desde el barco grande, salieron primero los que pensaban que llegarían hasta el final, menos Mónica, que salió un poco más tarde. Posteriormente, y desde el mismo punto, salí yo, que sabía que no iba a llegar al final pero que deseaba ver hasta dónde era capaz de llegar. Para mi sorpresa llegué más allá de la mitad del recorrido tras una hora y media nadando. Sé que no conseguí el reto, pero mi objetivo inicial era aguantar una milla (1,6 Km más o menos) pero al parecer aguanté algo más de 5 Km así que estaba muy contento.

El pequeño punto blanco en el agua es Mónica aleteando, se reconoce por su inconfundible traje de baño

Pero mientras yo ya estaba descansando plácidamente en el barco, Mónica seguía nadando sin aparente esfuerzo y mientras los demás se encaminaban hacia la ensenada de destino ella parecía que prefería seguir hacia el sur. Mónica conoce muy bien esa zona por lo que me extrañó que no recortara la curva, pero como luego me dijo, pensaba que había que ir hacia la isla de la Ballena, rodearla y regresar hacia el Candelero, así que en lugar de recortar al máximo la curva como hacen los buenos corredores, hizo un giro muy abierto que alargó bastante la distancia que hacían los demás.
Finalmente llegó hasta la playa, donde sólo llegaron tres personas, en segundo lugar y más contenta que unas castañuelas.

La exultante cara del triunfo

Cuando estás en el mar nadando, enseguida pierdes las referencias así que había que seguir un bote que iba primero y había otro bote acompañando al último. El primer bote lo perdí antes de calzarme las aletas y el segundo, la panga-escoba, ¡me iba pisando las aletas!
Como no era capaz de ver al primer bote tomé como referencia la costa para no desviarme mucho, así que fui de saliente a saliente en una suerte de zigzag que no contabiliza como distancia nadada, pero que se siente igual, sino peor. Cuando ya habían pasado lo menos 24 horas nadando, llegué al primer saliente, primer lugar donde podía ver el fondo del mar, mi primer instinto fue ponerme a contar estrellas (14 Pentaceraster cuminingi en una sola roca plana y grande que sobrenadé) y una vez sobrepasado el saliente volví a la monotonía del profundo mar azul sin fondo, donde sólo se ven partículas flotantes no identificadas. En algunos momentos ves alguna extraña sombra de origen igualmente inidentificado y lo único que te viene a la cabeza es la banda sonora de “Tiburón” (chanchanchan...).
Estaba ya bastante cansado, cuando se me vino a la cabeza, una vez desechada la irracional idea del tiburón, toda la gente que de una manera u otra me ha apoyado en este reto, así que empecé a contar las brazadas como las cucharadas de los niños, una por mamá, una por papá, una por Cathy y Javier, una por Paola, una por Fran, una por Alex, una por un Anónimo, una por Laura y otra por otro Anónimo y así es como llegué mucho más lejos de lo que jamás hubiera imaginado.
El caso es que me ha gustado mucho la experiencia y me encantaría repetir pero en un mejor estado de forma, porque algo que veía completamente imposible para mí antes de ayer (recorrer 10 Km nadando) lo veo ahora posible, no mañana, pero sí tras un par de meses entrenando.
Ahora tengo agujetas en todas las partes de mi cuerpo, desde la punta de los dedos gordos de los pies hasta las puntas de los dedos de las manos y esta crónica me ha dejado extenuado, así que la termino agradeciendo nuevamente a todos el apoyo y recordándoos el motivo causante del evento: La continua degradación de los mares y el planeta en conjunto que todos debemos y podemos parar.

Los tres que nadaron la distancia total, Rodolfo, Mónica y Richard

13 noviembre 2006

Kayak en el Mar de Cortés

Foto de Mónica López Conlon

Una de las actividades que hacemos durante el curso, un poco pomposamente llamado "Ecología de Islas", es navegar en kayaks marinos, que son bastante diferentes a los de río.
Es una de las actividades que más me gusta y en la que menos tengo que hablar, con lo que descanso de contar rollos a los chamacos y sobre todo éstos descansan de escucharme.
Este fin de semana después de mi primer curso he vuelto a la isla, donde se había quedado Mónica, y hemos aprovechado a hacer todo aquello que no puedes hacer con los estudiantes, especialmente ella, que ha estado más tiempo sola que yo, que tenía otras obligaciones.

Foto de Mónica López Conlon, (como se puede apreciar por su brazo extendido)

El caso es que hemos kayakeado un buen rato, mientras muestreábamos plancton como disculpa innecesaria, y le estoy cogiendo (palabra que siempre se me escapa entre las risas de los estudiantes) el gustillo, pero lo que no consigo ni loco es lo del escamoteo, así que procuro no volcar, aunque eso es fácil en las tranquilas aguas del Mar de Cortés.

Ocaso en la Ensenada de Candelero, Mar de Cortés. A la izquierda la roca Monumento y a la derecha Mónica observando unos charranes que nos sobrevolaban mientras pescaban.

Adivina, adivinanza

Aquí van unas fotos más o menos curiosas.
La primera es la pared de las rocas que hay un poco más arriba del campamento de la playa donde trabajamos, es una formación muy curiosa donde la erosión eólica ha hecho del pequeño cañón una catedral gaudiana.


Esta es otra imagen de esas que ilustra a la perfección cómo la vida se abre camino por donde sea, y aprovecho a meter una cuña de proseletismo ambiental, para decir que la vida en el planeta no está en peligro por mucho que lo intentemos, lo que está en peligro es nuestra vida, y unas pocas especies más, en el planeta.


Y para terminar, dos fotos de sendos restos animales, uno nos lo trajo José Rosas, un profesor de un colegio con el que trabajamos y el otro lo encontramos en la playa. Estas fotos dan pie a un concurso cibernético, o mejor a dos concursos cibernéticos, el primero a ver quién sabe lo que es y el segundo, entre los que no tienen ni idea a ver quien se inventa la razón más original. Espero vuestros comentarios.

Objeto traído por José Rosas


Objeto encontrado en la playa

06 noviembre 2006

Sierra de la Laguna

La Sierra de la Laguna es una cadena montañosa de algo más de 2000 metros de cota máxima al sur de la ciudad de La Paz en Baja California Sur. Es muy interesante ecológicamente con gran diversidad y endemismos.
Hasta allá nos fuimos a pasar el fin de semana, Mónica y yo con los compañeros de curro, Sam, Jean y Lucía.


Nos bañamos en unas pozas muy bonitas en un río que no te esperas tan cerca del desierto, pero es que esta sierra tiene su propio microhábitat, mucho más húmedo y con una vegetación bastante diferente, donde los mismos cactus que cerca de La Paz apenas llegan a un par de metros, aquí se elevan hasta los 20.

Mónica al lado de un gran cactus, que aquí llaman cardón, pero que no tiene relación botánica con los cardones de Canarias

También nos bañamos en unas pozas termales justo al lado del río, y el contraste de unas aguas a otras era muy... ¡vivificador!
En una de las pozas había un salto de unos siete u ocho metros y no salté... ¿será eso hacerse viejo o necesito más componente adrenalínico en mi vida? El caso es que Mónica fue la primera en saltar, pero no tengo fotos...

04 noviembre 2006

Día de los Muertos

El día de los muertos en México mezcla tradiciones típicamente españolas-religiosas, con otras más nativas y animistas. Hace poco apareció un profesor de no sé dónde que quería devolver a la fiesta de Halloween su significado celta, anterior al cristianismo (bien es sabido que la cristiandad adaptó todas las fiestas paganas existentes en las zonas donde iba extendiéndose, para ganar adeptos), puede ser una buena idea, pero lo que está claro es que la invasión gringa no cesa y todos como imbéciles a disfrazarnos y pedir golosinas, incluso aquí, en el país de la fiesta de los muertos por antonomasia.
Al menos no han perdido todas las tradiciones y aunque han sucumbido al imperio y celebran también Halloween, hay zonas con una gran tradición en el Día de los Muertos, que no es el caso en el lugar donde me encuentro, pero de todos modos algo hubo y era curioso, lo suficiente como para querer ver la fiesta en su máximo esplendor.
Ahí os dejo una foto donde las calaberas son las protagonistas, mucho más verosímiles que las calabazas con ojos y boca dentada.

01 noviembre 2006

Por la Balandra... chuchuchuá

La playa de Balandra es una de las playas muy bonita cercana a La Paz y que por ser tan bonita está amenazada por "el desarrollo", vamos la historia de siempre.
El caso es que estuve ayer y es realmente bonita y merece ser conservada para todo el mundo y no sólo para los pocos adinerados que puedan permitirse el lujo de comprar una casa en una playa devaluada por la satisfación de lujos absurdos.
Siempre he preferido la montaña a la playa, pero me doy cuenta que esa subjetiva preferencia no sólo se debía a la mayor cercanía de las primeras a mi casa, sino también a la, casi, inexistencia de playas no construidas en España. Recuerdo que la primera playa que conocí donde las torres de apartamentos estaban sustituidas por bosque fue la playa de Trengandín en Cantabria y no sé si sigue así pero eso espero.
Aquí os dejo unas fotos de Balandra y una petición para los adinerados que me leen, ¡no compres casas en las costas ni en las montañas, si te gustan esos lugares es por algo!


Las dos costas de Balandra se unen durante la marea muy baja, pero en cualquier momento puedes caminar de una a otra, eso sí, ¡cuidadito con las rayas!


El famoso "hongo" de Balandra, hace unos años se cayó y con un poco de cemento... ¡aquí no ha pasado nada!