04 enero 2009

Esquiando

La anterior ocasión que esquié tenía solo dos sobrinos que apenas levantaban un par de palmos del suelo, si es que eran capaces de levantarse. La última vez que he esquiado ha sido con dos de mis sobrinos y sus padres, que aparcaron a los dos pequeños con los abuelos para que no molestaran.
Aprovechando que tienen una casa en Riaza, subimos dos días seguidos a La Pinilla, probablemente la mejor estación del centro peninsular.
De uno de esos días, son estas pocas fotos.

Juancho, Blanca y Juan, en el telesilla


Blanca y yo en el telesilla


Blanca, posando en la zona de entrada de la estación, después de haberse comido el bocadillo


Juancho, con cara de velocidad, posa para la posteridad

Aunque todavía no son capaces de hacer paralelos conscientemente ( a veces les salen solos), bajan como motos, no siempre voluntariamente y rara vez se caen. La imagen de la "Hormiga atómica" se me viene cada vez que les veía.
Después de tantos años sin esquiar, fue una buena toma de contacto, bastante tranquila y divertida.
Próxima estación: Travesía.

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