04 febrero 2008

¡Qué grande es el cine!

Ayer vi en casa de unos amigos, entre el escepticismo generalizado, una de mis películas favoritas, un clásico entre los clásicos.
Siempre he pensado que las comedias están muy infravaloradas y parece que para ser considerada una buena película ésta ha de ser dramática, realista, lenta y aburrida.
Considero la comedia el género cinematográfico más difícil y la prueba es que pasan años entre una buena comedia y otra, pero todos los años hay buenos dramas, que además son mejor valorados artísticamente.
Para mí, las mejores películas de la historia del cine son comedias, y al hilo de mi anterior entrada cito a continuación, mis tres películas favoritas, aquéllas que me llevaría a una isla desierta y no me cansaría nunca de ver (esta vez en orden creciente):
"One, two, three" de Billy Wilder, probablemente la comedia más rápida de la historia, donde la acción no descansa ni un segundo y el espectador no se puede ni mover de la silla sin riesgo de perderse cien páginas del guión. Billy Wilder, está considerado entre los más grandes directores, y ésta no es, ni de lejos, su mejor película, pero es la que más me gusta de sus comedias.
"Bringing up Baby" de Howard Hawks (en España conocida como "La Fiera de Mi Niña"), una acelerada comedia protagonizada por los mejores actores cómicos de la historia, Cary Grant y Katherine Hepburn, y dirigida por el único director de cine con una obra maestra de cada estilo.
Y la película que vimos ayer, "To Be Or Not To Be" de Ernst Lubitsch, rodada en plena guerra mundial, por un alemán huído del régimen nazi y que sentó las bases de la comedia tal y como hoy la conocemos. Su prematura muerte, hizo que su obra sea relativamente escasa, pero suficiente para que sea reconocido como el mejor director de comedia de la historia (y maestro de Billy Wilder, que le escribió varios guiones antes de pasarse a la dirección).
Su "toque Lubitsch",concepto un tanto etéreo y que por mucho que te lo expliquen, sólo entiendes cuando has visto al menos una de sus películas, es para los directores de comedia como la fórmula que todo alquimista buscaba para convertir el plomo en oro: conocen su existencia pero son incapaces de reproducirla en laboratorio/plató.
Ver cualquiera de estas tres comedias, hace, durante unos días, que vea la vida de otra manera.
Eso sí el único parecido con el famoso y cinéfilo programa, era el ambiente que se respiraba en el salón.

3 comentarios:

joselito el de la voz de oro dijo...

Creo que la que es considerada la comedia más rápida es His girl friday de Howar Hawks (Luna nueva en español), basado en la obra de teatro "primera plana" (Ben Hecht y Charles MacArthur) que también llevó al cine el señor Wilder (The front page) con Lemon y Mathaw. WIlder en cuatro años hizo cuatro peliculas que estarían en una lista de 10 mejores comedias de cualquier cinéfilo:
1963 Irma la Douce
1961 One, two, three
1960 The Apartament
1959 Some like it hot. Con faldas y a lo loco.
Para mi gusto superó a Lubitsch, aunque creo que la mejor de todas sea To be or not to be.
Por cierto, yo me quedo con el apartamento, ser o no ser y la fiera de mi niña... aunque el gran dictador o tiempos modernos de chaplin...

Iñaki Abella Gutiérrez dijo...

Obviamente El Apartamendo es la mejor película de Wilder, pero ni de coña es una comedia (tampoco Irma la Douce me lo parece). En cuanto a His girl Friday, es otra excelente comedia, probablemente mejor que One Two Three, pero ésta me gusta más. Wilde superó a Lubitsch como director en general (además era un excelente guionista y Lubitsch no escribía) pero creo que como director de comedias, Lubitsch es insuperable.

Anónimo dijo...

Pues yo me descojono con el apartamento...