23 diciembre 2006

Aleteo de Tiburones

Los tiburones, las rayas y las quimeras forman una clase de vertebrados llamada vulgarmente peces cartilaginosos, ya que tienen huesos cartilaginosos y no óseos, como los demás peces que se llaman peces óseos (¿difícil verdad?)
Los tiburones son casi los primeros vertebrados que habitaron el mar, la mayoría se reproducen como nosotros, esto es, tienen fecundación interna, embarazos y partos (eso sí, para aumentar la leyenda negra, añadiré que, como se fecundan varios embriones en cada útero -tienen dos- el embrión más fuerte se come a los demás y sólo queda uno por útero antes de salir).
Según dice la FAO, que no se dedica a la conservación:

Los tiburones, rayas y quimeras son animales de larga vida, lento crecimiento y escasa descendencia. Estas características están asociadas con una baja productividad, una estrecha relación población-reclutamiento y una lenta recuperación de los poblaciones en caso de sobrepesca.

Como hay muchos más herbívoros que carnívoros, el consumo cárnico se basa, lógicamente, en los primeros. Si nos pusiéramos a comer leones, acabaríamos con ellos en menos de tres meses. Pues con los tiburones algo parecido.
Hay un problema muy grave asociado a la sobrepesca de los tiburones (que ya de por sí es grave, como indica el término sobrepesca), que ha llevado a muchas especies al borde de la extinción, y es el aleteo.

Tiburón martillo con la aleta dorsal cortada en la playa de El Mogote, La Paz, Baja California Sur, México

En algunos lugares se comen los tiburones enteros, como el cazón en muchas zonas de España, pero en otros (principalmente China, Japón, Taiwan y otros países asiáticos) sólo consumen las aletas, para hacer sopa, sobre todo.

Otro tiburón martillo con las aletas pectorales cortadas. El Mogote, La Paz, Baja California Sur, México

Las aletas en los tiburones representan apenas un 5% del peso corporal, por lo que los barcos pesqueros pueden cargar muchas más aletas de tiburón ¡si no cargan el resto del tiburón!
El kilo de aleta de tiburón se vende, casi siempre clandestinamente, a unos 100 US$, mientras que la carne de tiburón tiene precios normales que pueden rondar como mucho los 10 US$/Kilo. Un marinero español gana más de 10.000 € por mes de faena. Como es un trabajo muy duro, se lo merecen.
Mientras faena, en la redes se encuentran muchas especies que no son objeto de su pesca, por lo que las libera, no sin antes haberles cortado las aletas, en el caso de los tiburones, para venderlas en el mercado negro. ¿No le llega a fin de mes con su sueldo? Como dijo Gandhi:
"El mundo es suficiente para cubrir las necesidades de los humanos, pero no su avaricia"

El aleteo supone un vergonzoso desperdicio en un mundo donde mucha gente pasa hambre y muchas especies se extinguen rápidamente

Hace poco apareció un informe de OCEANA (una gran organización con base científica que se dedica a proteger los océanos) que se publicó resumidamente en EL Mundo, sobre las pesquerías de tiburón. España, que es el mayor esquilmador de los mares tras Japón, se aupa hasta la primera posición en el caso de las aletas de tiburón (que ni siquiera se consumen en España). Oceana dice que Europa, el continente donde nos sentimos orgullosos de ser los más conservacionistas del mundo, pasa de las recomendaciones científicas y pesca lo que le da la gana, como tiburones en peligro de extinción y aunque han limitado su pesca (a lo que España se oponía, pero afortunadamente ganaron las tesis alemanas) se da una cuota muy superior a la recomendada científicamente.
¿Alguien se imagina una foto como la que publica El Mundo, de una especie en peligro de extinción, como los elefantes, apilada en una nave legalmente? Pues la mielga (Squalus acanthias), cuya población europea está considerada en peligro crítico de extinción, tiene una cuota de captura de 3500 toneladas. ¡Increíble!
Quizá para muchos esto del aleteo sea algo completamente nuevo, pero por ejemplo, países como Costa Rica, en vías de desarrollo lo prohibieron en 2001 y en España, país desarrollado y ultramoderno, seguimos masacrando tiburones.
Ayer en El Mogote, encontramos unos pescadores que estaban cortando las aletas (¡sólo las aletas!) a, al menos, seis tiburones martillos, en una zona donde vienen decenas de miles de turistas a ver tiburones todos los años. Como vemos es un problema mundial, por lo que desde hace tiempo se está pidiendo que se prohiba (no es lo mismo prohibir el aleteo que la pesca del tiburón).

Tiburones sin aletas en la playa, las gaviotas no podrán incarles el pico porque los tiburones tienen una piel sumamente dura. Al fondo se ve la ciudad de La Paz, Baja California Sur, México
Todas las fotos: Iñaki Abella Gutiérrez

9 comentarios:

Carlos dijo...

Interesante post, que a mi me ha servido para saber más sobre eso del "aleteo". Rábia la de ver los tiburones martillo en la playa y rabia por saber que España no es consecuente en este tema.

joselito el de la voz de oro dijo...

Bueno lo de 10000 € al mes de los marineros no sé de donde te lo has sacado. Al menos en las pesquerías que yo conozco los barcos funcionan a modo de cooperativa, el marinero ganará dependiendo de como se venda lo que hayan pescado. Si pescan mucho pero se vende mal (la ley de la oferta y la demanda, de la que los ecosistemas no entienden) cobran poco. Si pescan poco pero venden bien, ganan bien.
Desde luego es preocupante lo de los tiburones, pero más preocupante es que sea preocupante lo de la pesca en general. En science, dan un plazo de 40 años para el colapso de los caladeros. Ya existen empresas de pesca en Galicia que están reorientando su actividad (dejan de pescar y se dedican a otra cosa) porque son conscientes de este colapso.En el sector científico-pesquero siempre se ha considerado que nunca se va a extinguir una especie porque antes de que desaparezca la especie se dejará de pescar porque no interesa economicamente. De pesca sabrán mucho, pero de la ley de la oferta y la demanda poco. Si hay pocos ejemplares de un pescado muy sabroso... lo consumirán los snobs a precio desorbitado. Esto ha pasado con el esturión y esto pasará con los tiburones.

joselito el de la voz de oro dijo...

se me olvidava, las gaviotas lo conseguirán, empezarán por donde estaban las aletas, por los ojos y después el resto...

Iñaki dijo...

Lo de los diez mil euros me lo contó un vasco con el que coincidí en Nicaragua, viaja todo lo que puede y cuando se queda sin dinero se mete en un barco de pescador y se forra en poco tiempo para volver a viajar. Una amiga que estuvo de observadora antes que tu, me habló de los altos sueldos de los pescadores y los deorbitados beneficios extra que obtenian en los mercados negro, cuando ella estaba en las aguas del Índico.
Lo de Science lo he leído, pero no decía que se terminaría para el 2040? Si es así, quedan menos de 40 años. De todos modos hay indicios de que las pesquerías se recuperan mejor de lo esperado, pero con especies distintas de lo esperado.
Por último, las gaviotas no lo conseguirán porque metimos los cuerpos de los tiburones en el agua, donde, esperamos, se reblandecerán y se los comerán los carroñeros de las aguas, osea, los tiburones. Esa era la idea.

Iñaki dijo...

Otra cosa. Llevo años trabajando con tortugas marinas y, me ha costado pero ya lo tengo claro, a pesar de la multitud de proyecto de conservación en las playas por todo el mundo, que sacan adelante millones de tortuguitas al año desde hace más de 40 años, las tortugas están disminuyendo muchísimo. Porqué? Por las pesquerías... casualmente las zonas de mayor carga pesquera, las zonas de afloramientos marinos son las que tienen más pesca incidental de tortugas y por eso prácticamente han desaparecido poblaciones enteras como la laúd del pacífico americano, donde estaba la mayor población de esta tortuga hace sólo 15 años. Eso sí, luego echamos la culpa a los pescadores que agarran tortugas para comer. Todo el mundo culpa a Nicaragua de comerse 12000 tortugas marinas al año, pero nadie culpa a España de matar y no comerse 30000 bobas al año más quien sabe cuantas más o a EE.UU o Japón de hacer lo mismo. Es más fácil culpar a paises como Nicaragua lo hacen por hambre que a países ricos que lo hacen por dejadez. Patético.

Perico dijo...

Enhorabuena por el post, genial. A más de uno lo recomendaré. Lo que ocurre con la aleta también ocurre con el cartílago, más leyenda que otra cosa, pero chico, estos hombrecitos de gimnasio se toman lo que haga falta.

Salut.

P.D. Te posteo en mi blog el artículo ;-)

Patricio Schmidt dijo...

gran tema
me alegro que los blogs puedan servir para crear la conciencia de planeta que necesitamos
te felicito
mis saludos

kika dijo...

hola iñaki!feliz año, te animo a que sigas escribiendo.A ver, yo sin ver tu blog así...pues que se me pasan los días, meses, años y no pienso en los animales...qué quiero decir con esto pues que ignorante de mí igual me hubiese comido una sopa de tiburón tan ricamente sin tener en consideración a los tiburones, ahora ya no se me pasa por alto esta información y bueno descarto este plato sin haberlo probado...horror da el saber qué andamos así los humanos!No sé si me explico bien, con blogs como el tuyo además de otras cosas...se aprende sobre animales. A día de hoy he venido pensando y estudiando a las personas,su mente, conductas, disfunciones, miserias y también lo bueno,jeje, claro...bueno pues a partir de ahora ampliaré mis miras.
gracias tio.

Marcos dijo...

Hola a tod@s. Soy nuevo y seguramente alguien esporádico. Pero me interesa muchísimo el tema y lo vengo siguiendo desde hace tiempo. A estas horas que son, acabo de ver el documental SHARKWATER. Evidentemente, me ha impactado. Siento una gran decepción, que cada vez se va forjando más, sobre nuestra raza. Desde ahora, pienso contribuir en la medida de lo posible a luchar contra ello y promover una vida larga y rica para el ecosistema marino.

Quisiera escuchar la opinión de alguno de los gilipollas (ya se habrán dado por aludidos) que quitan hierro al asunto desviando el tema hacia derroteros como la oferta de la ley y la demanda y demás paralelismos del estilo. A ver listo, esto es una realidad y, al mismo tiempo, una barbaridad.

Saludos.

Marc González Albarracín