11 mayo 2010

Bogoria

Y para que no os confundáis, sin más dilación, aquí van las fotos de Bogoria:

Después de pasar la cancela de la Reserva Nacional (mismos servicios, misma información y mismas facilidades que el otro lago que no era reserva ni parque ni nada, pero 500 chelines más), aparcamos en una zona cercana a los géiseres y nos dispusimos a caminar un rato. Lo primero que me llamó la atención fue este interesante charco de "agua"


Mientras hacía la foto anterior, mis compañeros de viaje hacían caso omiso al cartel, que dice así: Peligro, No vaya más allá de este punto. Debajo está escrito en suahili, cuya palabra para peligro, Hatari, me retrotrae a esa increíble película de Howard Hawks, que a su vez hace que cada vez que vea un rinoceronte piense que me va a abollar el coche


Tras cruzar yo mismo la cartel de Peligro... hago una foto de grupo delante de uno de los géiseres, como turistas...
De izquierda a derecha: Pablo, Jose, Jose, Laura, Mónica y Raquel



Un charquito de agua burbujeante con el lago Bogoria al fondo


El agua estaba muy caliente, de hecho la tradición entre los domingueros locales es llevarse huevos para cocinarlos en los charcos y dejar todo lleno de cáscaras, cartones de huevos, botes de refrescos y bolsas de plástico...


Una tortuga que pasó a mejor vida


Foto: Mónica López Conlon
Dos cebras delante de un enorme bando de flamencos que comenzaba a levantar por culpa de unos irresponsables turistas japoneses que se acercaron a ellos corriendo y gritando "sayonara baby"


Foto: Mónica López Conlon
Otra foto cortesía de los nipones


Foto: Mónica López Conlon
Flamencos volando. Detrás se observan miles de flamencos. Los flamencos no siempre están en el mismo lago y al parecer últimamente la gran mayoría estaban aquí, el lago menos conocido y visitado de los típicos lagos kenianos repletos de flamencos


El agua del lago completamente verde por la cantidad de algas que crecen para hartazgo de los flamencos


Una tortuga, vivita y coleando. Estaba en medio de la carretera, así que no tuvimos más remedio que salir del coche a quitarla. Era muy grande y bastante pesada


Y esto ha sido todo del lago Bogoria.

1 comentario:

Mónica Alisia dijo...

¿cómo sabes que la tortuga era pesada? ¿¡la tocaste?! o incluso peor ¿¡la levantaste!? qué técnicas de fotografía más intrusivas tienes...
¡Fue un viaje genial!